El parecido de muchas de estas marcas es muy significativo

Mercado e industria

Los fabricantes chinos 'tiran' el precio de los coches: hay más de 150 marcas pero sólo una de cada cinco es rentable

Los concesionarios chinos son incapaces de asumir la oleada de coches que ha llegado a sus instalaciones los últimos años, por lo que miran a Europa como su vía de escape natural

China es una economía comunista y dirigida, dos conceptos que no debemos ignorar a la hora de analizar la industria en todos los sectores, incluido el automóvil.

Allí existen comités organizativos en manos del Partido Comunista que marcan las líneas básicas y la estrategia industrial para todos los fabricantes que quieren entrar en la producción de vehículos, tal y como ocurrió hace ahora unos meses con la marca de teléfonos Xiaomi.

Sobran marcas

El concepto de fabricación no es igual al que manejamos en Europa, la libertad de proveedores es mucho menor, lo que en ocasiones les obliga a usar componentes comunes a todos los fabricantes, por lo que no es extraño encontrarse con que coches chinos de distintas marcas comparten multitud de accesorios como por ejemplo las pantallas multimedia o los volantes.

Por ello es habitual que cuando nos sentamos en el interior de un coche chino tengamos la sensación de que se parece sospechosamente a otros…

Los interiores de muchos de estos coches chinos usan los mismos componentes

Hay que tener en cuenta que las 150 marcas están en manos de una veintena de fabricantes, que lanzan varias alternativas con las que tratan de cubrir la mayor parte del mercado posible, marcas de lujo, marcas económicas y en general de todos los perfiles.

Pocos grupos, muchas marcas

El problema de esta situación es que de las 150 marcas que operan en la actualidad en China o en el resto del mundo tan sólo una de cada cinco puede considerarse rentable, y eso que cuentan con todo el apoyo del Gobierno chino que les está financiando mediante electricidad gratis y favorece las ventas de coches locales entre los particulares permitiéndoles acceder a financiaciones a tipo de interés cero.

Esto está provocando una crisis de exceso de oferta en China, lo que ha llevado a los fabricantes a tratar de estimular las ventas de coches tirando los precios, lo que está agudizando aún más los números rojos de muchos de estos fabricantes.

Muchos de estos coches son verdaderos desconocidos en Europa

Pese a que decenas de fabricantes como Aiways o Byton ya se ha quedado por el camino, se teme que en algún momento sea el propio Gobierno chino quién haga una limpia y permita sólo mantenerse en funcionamiento a los rentables que demuestren solvencia y viabilidad.

Es por ello que la mayor parte de las marcas están tratando de abrirse camino en Europa, donde sus precios son mucho más altos, lo que les permite operar con un margen de rentabilidad que puede doblar al de los coches vendidos dentro de territorio chino.

Margen de rentabilidad

Así las cosas los grupos BYD (dominador absoluto del mercado chino con un 35 % de cuota), Geely (propietaria de Volvo o Polestar), Saic (MG), Chery (Omoda y Jaecoo) o Leapmotor (propiedad de Stellantis), son las grandes protagonistas de un mercado que se espera que termine por depurarse en cuestión de meses.

Hay que tener en cuenta que el volumen de la demanda en China es directamente proporcional a la inversión tecnológica que exigen los compradores, jóvenes en la mayor parte, que quieren coches cargados de equipamiento y gadgets, lo que exige una inversión muy elevada en I+D.