Imagen del vehículo en una carretera de Vizcaya

Siniestro

Dejan un coche eléctrico tres días tirado en la cuneta tras un accidente: los gruistas no quieren llevárselos

Tal y como llevan tiempo denunciando los conductores de grúa, no tienen «ni conocimientos ni medios para llevar coches eléctricos»

Los coches eléctricos no dejan de acumular titulares de los medios de comunicación, nadie olvida como hace algo más de un año abrieron los informativos por las colas de más de dos horas que había en algunos cargadores durante una de las tradicionales operaciones salida, mientras que hace solo unas horas eran noticia por la subida de matriculaciones que registraron en mayo.

La desventura del eléctrico

Ahora la noticia es muy diferente y hace referencia a la desventura vivida por el propietario de un coche eléctrico, en concreto de un Peugeot e208, que sufrió un accidente el pasado fin de semana en Vizcaya.

Los protocolos de actuación ante accidentes de coches eléctricos son diferentes

Afortunadamente no hubo heridos ni víctimas personales, pero el coche quedó fuera de la carretera en un terraplén con una rueda arrancada.

Nadie quería tocarlo

La aventura de su propietario comenzó cuando el gruista desplazado hasta el lugar del accidente, de la empresa Gruauto, se negaba a hacerse cargo del vehículo por el riesgo que supone manipular este tipo de baterías.

En este caso hay que tener en cuenta que tal y como establecen todos los protocolos, en caso de accidente no hay que tocar los vehículos eléctricos, pues la chapa de la carrocería puede transmitir electricidad en caso de fuga, y deben ser los bomberos quienes se hagan cargo de la situación.

Los bomberos reclaman cursos de formación para manipular eléctricos

Ellos lo primero que hacen es comprobar que el coche se puede tocar sin riesgo y a partir de ahí desconectan la batería del coche del sistema con un procedimiento del que les informan los fabricantes. En este caso el gruista se negó a desconectar la batería y solicitó la presencia de los bomberos.

Cuestión muy delicada

En este caso fue multado con 500 euros y 6 puntos por abandonar el lugar de los hechos sin su deber de socorrer. Ni los bomberos ni la Policía tampoco quisieron hacerse cargo del vehículo que se pasó tres días fuera de la carretera, hasta que la compañía de seguros, Asesoranz, pudo lograr que la propia marca a través de un concesionario se hiciera cargo de la operación.

Tal y como denunciaron los bomberos de Madrid hace meses, los bomberos a día de hoy carecen de medios y de conocimientos en muchos casos para manejar situaciones como esta, por lo que ellos no pueden hacerse cargo.

Por si todo esto fuera poco hay que tener en cuenta que estos coches eléctricos son tan pesados que las grúas convencionales no están preparadas para llevárselos porque literalmente no pueden llevar esa carga tan pesada, un problema añadido a todo lo descrito. Finalmente el vehículo fue retirado el martes 3 de junio.