La tapa del depósito, un lugar muy sensible en los automóviles

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La Guardia Civil explica por qué está vigilando la tapa del depósito y el enganche trasero de los coches

Son dos de las partes más sensibles de un automóvil y siempre están bajo la lupa de los agentes por los problemas que pueden generar

Habitualmente la Guardia Civil lleva a cabo campañas de control en carretera en las que se vigilan aspectos tan diferentes de los vehículos como son los neumáticos, la documentación o la velocidad.

En este caso hay dos aspectos a los que los agentes suelen prestar atención, sobre todo en determinadas épocas del año como es el verano, cuando el número de desplazamientos por carretera se dispara.

Atención especial

En el caso de las tapa del depósito la razón es más que sencilla, tal y como saben bien los agentes la tapa de la gasolina, sobre todo cuando se abre desde dentro o tiene cerradura, es el lugar elegido por pequeños camellos para llevar su mercancía ya dividida en dosis.

La tapa del depósito, escondite habitual de droga

El lugar es perfecto, pues por un lado es discreto y nadie suele mirar allí y por otro el olor de la gasolina y el gasóleo confunde a los perros antidroga, de manera que no es fácil que detecten la presencia de drogas.

Los perros se pierden

Por este motivo se ha convertido en un compartimento muy vigilado, especialmente en zonas de ocio y en las proximidades de conciertos.

El segundo de los puntos que ha estado vigilando la Guardia Civil tiene poco que ver con esto, se trata del gancho de remolque o la bola de remolque, un accesorio en el que la DGT ha detectado numerosas irregularidades, por el uso de dispositivos no homologados o que no están bien instalados, lo que se trata de una infracción muy grave que pueden sancionar con hasta 500 euros y 4 puntos del carnet. Lógicamente exigen la retirada al conductor que la lleva mal colocada.

La bola de remolque se ha convertido en un problema habitual

A día de hoy si la bola de remolque está homologada un coche puede llevarla colocada sin problemas durante todo el día, sin obligación de quitarla, algo que debería plantearse la DGT si es correcto, pues en caso de accidente se convierte en un peligro para el que pueda golpear con ella. Eso sin citar los abollones que puede provocar en otros coches al aparcar.