Un conductor pone en prueba este método
Curioso
¿Por qué algunos conductores se ponen la llave del coche en la barbilla para abrirlo?
Este sencillo truco te pueda sacar de situaciones más que comprometidas e incluso puede evitar que te quedes tirado con el coche
El mundo del automóvil está plagado de curiosidades realmente llamativas, de hecho muchas de ellas ni siquiera aparecen en el libro de instrucciones de los vehículos y ni siquiera los fabricantes son conscientes de las mismas.
En este caso hace ya tiempo que se ha hecho viral un truco que afecta a las llaves de los coches, al final se trata de uno de los accesorios que más usamos en el día a día, dispositivos que han pasado de ser simples objetos metálicos a verdaderos mini ordenadores con muchas más funcionalidades de lo que parece a primera vista.
¿Dónde están las llaves?
Obviamente su principal función es abrir el coche, en este caso todas tienen un mecanismo muy parecido, pues intercambian un determinado código con el vehículo, lo que hace que el coche se desbloquee y se abran las puertas.
Primero hay que comprobar que las llaves no se abren a distancia
En este caso es clave que no estemos muy lejos del coche, pues de lo contrario sencillamente ni abre ni cierra las puertas, hay que tener claro que las llaves suelen tener un radio de acción en torno en torno a los 20 metros, lo que no quita que haya llaves que pueden llegar hasta un centenar de metros.
Hasta 100 metros de acción
En los Estados Unidos se ha hecho muy popular un truco tan sencillo como funcional que podemos probar sobre la marcha.
Su funcionamiento es sencillo, basta con que intentemos abrir las puertas de un coche a una distancia superior a un centenar de metros. Lógicamente las puertas ni se abrirán ni se cerrarán.
La barba no impide que el truco funcione
Curiosamente si pegamos el mando del coche a nuestra barbilla y pulsamos el botón de abrir o de cerrar las puertas, descubriremos con sorpresa que las puertas se abren y se cierran sin necesidad de acercarnos al vehículo, sencillamente sorprendente.
De hecho se trata de un truco que también es válido cuando la llave tiene poca batería, pues lo que conseguimos al pegarnos la llave a la cabeza es que esta actúe como antena por la gran cantidad de agua y fluidos que acumula, lo que mejora la transmisión de la señal.