Este nombre hacía referencia a una marca de coches un tanto especial

Nostalgia

La marca de coches que llegó a ser muy popular en España aunque realmente nunca existió

Es extraño que a nadie se le haya ocurrido registrarla para lanzar un nuevo coche, aunque probablemente ya lo hayan hecho los chinos

El automóvil tiene anécdotas suficientes como para llenar una enciclopedia, un concepto que solo entenderán los mismos que escucharon hablar alguna vez de esta marca de coches, porque hoy no hay enciclopedia que valga y lo que existe es la Wikipedia, un compendio del saber universal en la que los errores se cuentan por palabras.

Para entender esta historia hay que viajar en el tiempo, a los años 50 y 60, España superaba la posguerra y afortunadamente ya había una clase trabajadora que mejoraba económicamente y nacía el concepto de consumo.

Arranca el consumo

En aquella época había también una élite de acaudalados empresarios, muchos de ellos con conexiones en el extranjero o que directamente habían hecho fortuna en Sudamérica y volvían a España.

Un Haiga con todas las de la ley

Lógicamente lo primero que compraron fue una casa y un coche, el problema de aquella época es precisamente que en España casas sí que había, pero coches no, pues el 600 no respondía a sus pretensiones automovilísticas.

No querían un Seat 600

Así nació un término conocido como Haiga y que hacía referencia a un tipo de coches de lujo muy especiales. En este caso este término no lo acuñó ningún fabricante de coches, sino que nació de la expresión de la época que decía que estos ricos llegaban a las tiendas de coches de entonces y pedían el coche «más grande que haiga», pues su nivel cultural tampoco era muy alto.

Normalmente se trataba de coches americanos

Así nacieron los Haiga, una palabra que hace referencia a toda una generación de automóviles que comprendía modelos norteamericanos de la época como los Cadillac y Chevrolet y algunos Mercedes.

Del verbo haber

El paso del tiempo no solo no ha hecho desaparecer el término, sino que en su afán por recoger el lenguaje de la calle la RAE lo ha admitido y la definición no está desencaminada, pues explica que se trata de un «sustantivo coloquial y despectivo que se refiere a un automóvil muy grande y ostentoso, usualmente de origen estadounidense». Todo ello sin olvidar que su origen está en un tiempo verbal incorrecto del verbo haber.

Una historia preciosa de cuando en España todo el mundo conocía una marca de coches que realmente jamás existió... Aunque todavía hoy la gente que lo ha vivido recuerda perfectamente lo que era un Haiga, sin importarle la marca que hubiera detrás.