Directivos de la compañía junto a uno de los vehículos ensamblados en Barcelona

Industria

Desencuentro entre la UE y España por la fábrica de Ebro en Barcelona: «Genera empleo de baja calidad»

Bruselas considera que es un modelo productivo con el que China quiere saltarse los aranceles a los coches chinos mientras la plusvalía se queda en su país, el Gobierno ha realizado un gesto público de apoyo

Unos días después de que la Unión Europea criticara el modelo de ensamblaje de automóviles con el que las marcas chinas están entrando en España, el ministerio de Industria ha llevado a cabo un ejercicio de apoyo a la factoría puesta en funcionamiento por Ebro y su socio asiático Chery en la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.

El apoyo ha tenido lugar durante un acto organizado por Industria en el que el secretario de Estado Jordi García ha visitado las instalaciones de la firma en Zona Franca y ha puesto en valor su modelo de funcionamiento junto al conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, Miquel Samper.

Apoyo estatal

La clave del desencuentro entre la Unión Europea y el ministerio de Industria está en el modelo de fabricación que se esta usando en la planta de Ebro, que está produciendo coches bajo el estándar MKD (Medium Knocked Down), que consiste en la producción de coches ensamblando grandes bloques que vienen ya terminados.

El modelo MKD produce automóviles con partes que llegan ya ensambladas

Así la plantas que trabajan bajo este estándar de funcionamiento no tienen zona de pintura ni de soldadura, lo que provoca que el número de empleados sea mucho menor. De esta forma mientras que una planta convencional puede tener entre 3.000 y 5.000 trabajadores en una planta de este tipo sobran con 1.000.

Menos mano de obra

Es cierto que tanto desde Ebro, recordemos que es una empresa española con capital español, como desde su socio chino Chery han confirmado que está en sus planes fabricar este mismo año dos modelos más en Zona Franca, uno de Omoda y otro de Jaecoo, y completar una estructura tradicional de fabricación integral con zona de pintura y soldadura.

En estas plantas no suelen soldarse ni pintarse los coches

En este caso Bruselas considera que lo que están haciendo Ebro y Chery es tratar de evitar lo aranceles europeos simulando que los coches se fabrican en Europa, lo que ha llevado a Bruselas a que el 60 % de los componentes de este tipo de vehículos tengan que ser de origen europeo, pues de lo contrario estos vehículos tienen la misma consideración que si hubieran sido fabricados en China y como tal pagan aranceles.

Recordemos que estos aranceles de Europa a los coches chinos varían entre un 17 % y un 38 % en función de cada marca.

No quieren aranceles

De hecho la planta ampliaba la zona industrial en 60.000 metros cuadrados este verano y ha recontratado ya a toda la antigua plantilla de Nissan despedida al cerrar la factoría.

En teoría en 2026 la planta estará ocupada al completo para la producción de los citados modelos y la previsión es alcanzar la producción máxima, más de 190.000 coches, en 2030. En paralelo se está construyendo una nueva nave de 154.000 metros cuadrados en dos alturas que será ocupada por proveedores y empresas logísticas y que es la más grande de Europa.

Ebro S700 recién salidos de la línea de montaje en Barcelona

Stephane Sejourné, vicepresidente de la Comisión Europea, declaraba recientemente que «no es un buen modelo porque no genera crecimiento, una fábrica que usa todos los componentes chinos genera empleo de baja calidad», origen de la polémica a la que ha dado respuesta el Ejecutivo a través de Industria.