Imagen del vehículo del torero tras el accidenteBomberos de Alcalá de Guadaira

Seguridad vial

¿Qué sería peor para Cayetano: negarse a hacer el test de alcoholemia tras el accidente o dar positivo?

Después del accidente del torero se abren las hipótesis sobre lo que podría ocurrirle en caso de haberse negado a hacer el test de alcoholemia o de haber dado positivo

Hace solo unas horas que Cayetano Rivera sufría un aparatoso accidente de tráfico al circular con su furgoneta en Alcalá de Guadaíra, Sevilla. El accidente no fue muy grave, pero sí el destrozó que cometió, llevándose por delante una rotonda y algunas de las palmeras que la adornaban.

En este tipo de accidentes es extremadamente habitual que se someta al conductor a un control de alcoholemia, se trata de parte del protocolo para poder hacer un atestado adecuado de cara al seguro y a los posibles daños que hayan ocurrido, independientemente de que haya involucrado otro vehículo o no.

Protocolo habitual

A día de hoy, y tras escuchar al propio Cayetano, a su abogado y a testigos presenciales, no está muy claro si hubo control de alcoholemia o no, lo que sí está claro es que en caso de que le exigieran hacerlo no es nada inteligente negarse.

El torero y su furgoneta de la marca Mercedes

En caso de negarse, el Reglamento General de Circulación recoge como sanción la aplicación de la multa más grave por positivo en alcoholemia, en este caso hablamos de una multa de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet.

Pena de prisión

En paralelo se inicia un procedimiento penal, un juicio, por alcoholemia, en el que el juez puede castigar al conductor con entre uno y cuatro años de cárcel y la retirada del carnet entre uno y cuatro años. En este caso, el atestado de los agentes será clave y en el mismo deben indicar si hay síntomas de alcoholemia.

En caso de someterse al test y dar positivo dependería del grado de alcoholemia, con una sanción administrativa que puede ir de los 500 euros y cuatro puntos en caso de dar entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l de alcohol por litro de aire espirado o 1.000 euros y seis puntos en caso de dar una tasa superior a 0,50 mg/l.

De todas las posibilidades la peor es negarse a soplar

El procedimiento solo pasará a mayores con un juicio rápido en caso de dar 0,60 miligramos por litro o más, en cuyo caso se abriría la vía judicial y penal con las sanciones anteriormente descritas.

Esto significa que en el caso de negarse a soplar las consecuencias son mucho más graves, de hecho si el conductor sopla y da positivo, pero los agentes reflejan en la denuncia que no aprecian síntomas de embriaguez será un atenuante muy importante de cara a posteriores sanciones.