Los ciclistas adelantan a la caravana

Seguridad vial

Una grupeta de ciclistas increpa al conductor de una caravana por circular despacio: «Nos vas a matar»

En ocasiones son los conductores los que no respetan ni la preferencia de paso ni otras normas, pero hay veces en las que son los ciclistas los que originan los problemas en la carretera

La relación entre los conductores y los ciclistas en las carreteras es cada día más complicada. Más allá del peligro obvio que suponen estos problemas de convivencia para los ciclistas, son los más débiles, el tiempo está demostrando que la solución de que compartan carretera es complicada.

Hay que tener en cuenta que muchas carreteras no están literalmente diseñadas para que puedan circular bicicletas por motivos obvios, pues la falta de espacio y la diferencia de velocidad son dos problemas difíciles es de salvar.

Difícil convivencia

No podemos negar que en muchas ocasiones son los conductores los que no respetan ni la preferencia de paso ni otro tipo de normas, pero hay veces en las que son los ciclistas los que originan los problemas porque tampoco respetan las normas que están obligados a cumplir.

Al menos una decena de ciclistas adelantan a la caravana con línea continua

En este caso vemos un vídeo preocupante en la que una grupeta de ciclistas pone a parir al conductor de una autocaravana que circulaban a una velocidad que ellos consideran anormalmente reducida.

Sin respeto...

La realidad es que la situación suele ser al contrario, pues suelen ser los ciclistas los que entorpecen la normal circulación de los coches por moverse más despacio de lo habitual.

El vehículo termina detenido en la cuneta

De la misma forma, en muchos casos los ciclistas no hacen uso del carril bici, aunque esté disponible, pues prefieren circular por la misma calzada que el resto de vehículos. También es cierto que la Dirección General de Tráfico tampoco les obliga a utilizar el carril bici, aunque esté vacío, increíble.

En este caso los ciclistas acusan al conductor de la caravana de poner en riesgo su integridad, cuando el hombre se ve obligado a parar en la cuneta ante el acoso de los mismos, que se deshacen en insultos hacia el protagonista, una verdadera pena, porque tampoco respetan que no es un lugar adecuado para adelantar a la caravana.