El enfrentamiento entre la industria europea del automóvil y la china está servido
Industria
Los fabricantes exigen a Bruselas que defienda al automóvil europeo frente al tsunami del coche chino
Tal y como se ha demostrado, los aranceles que Bruselas puso al coche chino no han servido para casi nada a la hora de parar la ofensiva automovilística que ha lanzado el país asiático
Europa ha dominado tradicionalmente la industria automovilística mundial, no tanto por el volumen, pues Estados Unidos fabrica y vende más coches, como por la calidad y la tecnología, un terreno intocable para las marcas japonesas, coreanas o norteamericanas.
El mercado premium mundial también era tradicionalmente un coto europeo, que exportaba cada año millones de coches, lo que le permitía tener una balanza comercial muy saludable.
China, al acecho
China lleva desde los años 90 tratando de asaltar el mercado europeo, en aquellos años lo hacían con ridículas copias de coches fabricados en Europa que ni pasaban los controles de seguridad mínimos.
Hace años se limitaban a copiar a los europeos, como este Porsche Cayenne chino
Entonces se abrieron a que las marcas europeas fabricaran y vendieran coches en China con un socio local siempre, lo que les permitió robarnos el know how del coche europeo.
El resto de la película es sencilla, mientras que muchos fabricantes y compradores europeos esperaban que la oleada de coches chinos se iba a limitar a una docena de coches de baja calidad, la realidad es que están invadiendo Europa con coches aparentemente muy bien hechos, que cumplen con nota los controles de seguridad y emisiones y a un precio entre 5.000 y 10.000 euros inferior a cualquier equivalente europeo.
10.000 euros más baratos
Así, en España este año las marcas chinas van a cerrar con casi un 10 % de cuota de mercado, alcanzada en menos de cinco años, basta como comparación que la industria del automóvil coreana tiene un 13 % de cuota en España tras más de dos décadas aquí.
Los chinos hablan ya de alcanzar un 20 e incluso un 30 % de cuota y están poniendo toda la carne en el asador, con decenas de lanzamientos y la llegada de nuevas marcas cada mes, una verdadera locura.
El MG ZS abrió el camino, la oleada ahora es total
Tal es la situación que la patronal del automóvil europeo, ACEA, que representa a las marcas en Bruselas, exige ya la puesta en funcionamiento de medidas de control a la llegada de coches chinos de los que dicen cuentan con ayudas públicas en origen, por lo que la competencia es sencillamente imposible.
Dopadas en origen
Todo ello sin hablar de las condiciones laborales de los trabajadores o de las emisiones contaminantes que deben cumplir los fabricantes que producen en China. Más allá de los aranceles al coche eléctrico que impuso Europa hace unos meses, que en algunos casos llegan al 40 %, piden una protección específica del automóvil fabricado en Europa.
El problema es que los aranceles que les impuso Bruselas se ciñen al coche eléctrico, por lo que los chinos se dedican a mandar coches híbridos, que están libres de los mismos. Los fabricantes piden a Bruselas además, un marco jurídico estable para las próximas décadas y ayudas a la compra de coches fabricados en territorio comunitario como barreras de contención al coche chino.
Protegerse del coche chino es como ponerle puertas al mar
Hasta ahora la única barrera de contención era el miedo a la baja calidad de estos coches que tenían los compradores, pero se ha roto tan pronto como se suben a uno y comprueban las calidades de fabricación.
Hace solo unos días que Josep María Recasens, presidente de la patronal española del automóvil (Anfac), pedía a Europa «salir al ataque» para defender el ecosistema industrial. Recasens ha hablado de un dominio tecnológico en el que China nos lleva mucha ventaja, por lo que animó a Europa a «ser valiente».