Las Zonas de Bajas Emisiones están mandando miles de coches viejos a los pueblos

Mercado

El despropósito que ha logrado la DGT: llenar los pueblos de España de coches sin etiqueta

Cada vez más compraventas se dedican a adquirir coches usados sin etiqueta o con etiqueta B a precio de saldo en las ciudades y llevárselos a la España rural, un negocio al alza

Ramón gestiona un negocio de coches usados en el norte de España en un pequeño pueblo a los pies de Picos de Europa en el que lo único que saben de las Zonas de Bajas Emisiones es lo que cuentan los turistas que llegan desde Madrid o el País Vasco, los más habituales en la zona.

Durante muchos años su negocio era buscar coches en Madrid o Barcelona, ciudades donde la oferta de coches usados es mucho mayor, comprarlos, ponerlos en orden y venderlos en su concesionario, «al final el problema de la zona rural es que la oferta de coches usados es mucho menor y los compradores no quieren desplazarse a comprarlo, por lo que acaban pagando un suplemento para que lo hagamos nosotros, también compramos coches procedentes de empresas o renting, nosotros además tenemos que darles una garantía que a nosotros nos cuesta dinero».

Oferta y demanda

Ramón explica que el mercado de usados está raro actualmente en España, pues pese a que han subido mucho de precio, la oferta de coches sin etiqueta o con etiqueta B es muy elevada, lógico si tenemos en cuenta lo que está pasando en las grandes ciudades.

La oferta de coches sin etiqueta es muy amplia, no valen en las ciudades

Actualmente, en España hay en torno a 17 millones de coches sin etiqueta y etiqueta B, casi ocho millones de los primeros y nueve de los segundos.

Los propietarios de estos vehículos han visto como el etiquetado de sus automóviles, injusto en muchos casos, les ha obligado a desprenderse de ellos para comprarse otro coche en el caso de que puedan, pues los coches con etiqueta Eco o Cero sencillamente se han disparado de precio.

Muchos españoles sin coche

Pero la situación es mucho más compleja, hay que tener en cuenta que los propietarios de coches sin etiqueta o con la B tienen pocas soluciones, o mandarlos a un desguace, donde les dan entre los 100 y los 300 euros en función del coche, entregarlos para el Moves (2.500 euros) cuando se compran uno nuevo sin ninguna seguridad de cobrar o la opción más sensata: venderlo en el mercado de segunda mano.

Cada vez hay más negocios de compra venta fuera de Madrid

Aquí es donde entran los miles de 'ramones' que hay en toda España que van buscando coches usados para revenderlos y ganar algo de dinero, un negocio en auge que simplemente está logrando desmovilizar las emisiones contaminantes, pues la mayor parte de estos coches no acaban en los desguaces, sino que terminan en la España rural, donde siguen funcionando y contaminando a diario…

De hecho el mercado de segunda mano en España sigue creciendo y a día de hoy ya se venden más de dos coches usados por cada coche nuevo.

Una realidad que no hace sino aumentar la antigüedad del parque móvil español, que ya ha superado los 15 años, y es que de acuerdo con datos oficiales, cada año que pasa el parque móvil envejece un mes.