Los combustibles renovables formarán parte de la nueva movilidad

Emisiones

​​Los ecologistas, en contra de los combustibles renovables que pueden salvar 250 millones de coches en Europa

A día de hoy ya es posible comprar en las estaciones de servicio combustibles renovables que reducen casi a cero las emisiones de los coches gasolina y diésel

Hace ya cinco años que Bruselas firmó la sentencia de muerte de los coches con motor de combustión y su sustitución por los coches eléctricos, un salto al vació que ha llevado al automóvil europeo a un callejón sin salida.

Ya en aquel momento tanto los fabricantes de automóviles como las petroleras hablaron de que los motores de combustión cero emisiones estaban dentro de sus planes, los fabricantes pusieron en valor los sofisticados catalizadores que ya incorporan los automóviles y los sistemas químicos para eliminar las emisiones, mientras que las petroleras hablaron por primera vez de los combustibles renovables.

Camino de las cero emisiones

De la mano de Repsol y Moeve, España se ha convertido en una potencia mundial en materia de este tipo de combustibles, Repsol fue el primero en comercializar este tipo de carburantes con el gasóleo Nexa, tras lo cual ha comercializado recientemente la gasolina equivalente, ambos productos se encuentran ya disponibles en las estaciones de servicio, mientras que Moeve ha lanzado por el momento gasóleo renovable similar bajo la denominación HVO.

Combustibles renovables de Moeve

Es cierto que todavía estos carburantes no son cero emisiones, pero tal y como nos confirmó Repsol durante su lanzamiento, sus emisiones hoy son realmente bajas y terminarán por ser cero emisiones, es cuestión de tiempo y de investigación.

Rozan el cero

Ante los problemas para la implantación del coche eléctrico, el lobby europeo del automóvil encabezado por Italia y Alemania está presionando a Bruselas para que abra una excepción en la prohibición a la venta de coches con motor de combustión en 2035 y permita que los coches que utilicen este tipo de combustibles puedan seguir comercializándose y vendiéndose con todo el sentido, pues si lo que se trata es de reducir las emisiones y estos vehículos certificar ser cero emisiones no existe motivo algúno para prohibir su uso.

Frente a esto la asociación ecologista europea Transport & Environment (T&E) ha hecho pública una nota de prensa en la que critica estos carburantes por su origen orgánico y las consecuencias que puede tener sobre la cadena alimentaria.

No son sostenibles

La asociación incluye estos carburantes dentro de la categoría de los biocombustibles, que se producen a partir de cultivos como la soja y determinadas grasas animales, lo que lógicamente dispararía su consumo y con ello su precio, teniendo serias consecuencias en los países en vías de desarrollo, por lo que considera que estos carburantes no son sostenibles de forma industrial.

Los combustibles renovables son biocombustibles de segunda generación

De hecho, según sus cálculos un solo coche necesitaría el equivalente a la grasa de 120 cerdos para circular un año, pues de acuerdo con T&E este tipo de residuo animal constituye, junto a los aceites usados, una de las bases de su producción, de hecho T&E explica que se están utilizando grandes cantidades de aceite de soja sin usar para su fabricación, pues no existe aceite usado suficiente el mundo para permitir su producción.

Los ecologistas pretenden así que Bruselas cierre está vía a los motores de combustión, apostando de nuevo por el coche eléctrico, mientras que las petroleros explican que a día de hoy hablamos de biocombustibles de segunda generación que efectivamente se producen a partir de aceites usados y de otras materias base como por ejemplo las algas.

Se trata de una tecnología que está en plena fase de desarrollo y ya permite utilizar otro tipo de materia prima como base, como son los restos de cultivos no aptos para el consumo humano, los aceites usados de todo tipo e incluso las citadas algas, en general cualquier residuo orgánico. La clave estaría en llegar a la misma molécula de combustible que se obtiene con el petróleo pero sin su utilización.