Bruselas desea que el gasóleo supere en breve a la gasolina

Industria

¿Por qué a Bruselas le parece muy barato el precio del gasóleo y está forzando que suba?

A día de hoy más de la mitad del parque móvil español es diésel, la mayor parte son vehículos de trabajo y particulares que no pueden comprarse un coche eléctrico o híbrido

Tradicionalmente los conductores estamos acostumbrados a pagar el litro de diésel unos diez céntimos más barato que el de la gasolina, no se trata de una diferencia de precio casual ni responde a las leyes del mercado, sino que es fruto de una política que en los años 60 y 70 quiso favorecer a este carburante para potenciar la industrialización del país.

Al fin y al cabo el gasóleo es el carburante más usado por todo tipo de maquinaria. Pese a que en origen el gasóleo es algo más caro que la gasolina, su precio en las estaciones de servicio es inferior porque está fiscalmente bonificado, de hecho la bonificación es de entre 10 y 15 céntimos por litro.

Menos impuestos

Bruselas lleva años intentando que los países comunitarios igualen su precio al de la gasolina para favorecer la implantación del coche eléctrico, porque los vehículos diésel son los únicos capaces de hacer frente al bajo coste por kilómetro de los eléctricos, aunque algunos países de la UE como España se han resistido a subir el precio eliminando los beneficios fiscales, pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez lo ha intentado en dos ocasiones y no ha logrado sacarlo adelante.

Repostar diésel, un gesto aun muy habitual en España

Malta, Bulgaria o Chequia son otros de los países en los que el gasóleo está bonificado, países con una gran dependencia de este carburante, pues por ejemplo en España se calcula que entre el 50 y el 60 % del parque móvil funciona con gasóleo.

El gasóleo es clave

Pese a que la bonificación fiscal sigue vigente, la guerra de Ucrania y el control sobre las exportaciones rusas de petróleo e hidrocarburos está tensionando el precio del gasóleo en los mercados internacionales. De hecho, desde el pasado verano el litro de gasoil ha subido un 7 % en las gasolineras frente a un 2 % el de la gasolina, lo que ha hecho que el gasóleo sea ya solo cinco céntimos más baratos.

El diésel vivía su época dorada al inicio de este siglo

La Unión Europea está encantada con la situación, pues considera que destruir los coches de gasóleo y disparar el precio de este carburante va a fomentar la renovación del parque móvil, de forma que muchos conductores manden al desguace sus coches diésel y los sustituyan por vehículos eléctricos, una ecuación que a día de hoy no se está cumpliendo y solo consigue perjudicar el bolsillo de los usuarios de vehículos diésel, normalmente trabajadores y clase media.