Imagen del aparcamiento donde suceden los hechos
Suceso real
Una señora en un Mercedes de 100.000 euros arranca con sus manos la barrera de un aparcamiento para no pagar
Los hechos ocurrieron en Madrid y ya se ha iniciado el correspondiente procedimiento judicial para la localización y denuncia de la protagonista
Cuando crees haberlo visto todo o casi todo automovilísticamente hablando, basta con darse un paseo por las principales redes sociales para descubrir cosas que no podías ni imaginar antes.
En este caso no hace falta irse muy lejos para sorprenderse con el que va a ser uno de los vídeos más bizarros de este año con toda seguridad. Los hechos ocurren en un aparcamiento subterráneo del centro de Madrid, en concreto en la plaza de San Pablo, donde una mujer tiene una idea discutible para salir sin tener que pagar.
Vaya Mercedes...
La mujer viaje en un espectacular Mercedes GLE que puede rondar los 100.000 euros con facilidad y ni corta ni perezosa cuando llega a la barrera de salida decide bajarse del coche y arrancar la barrera como si fuera de juguete.
La protagonista se aproxima a la barrera
En este caso se la lleva por delante sin la menor complicación, todo ello queda registrado por las cámaras de vídeo del lugar, que han difundido las imágenes.
En primer plano
No sabemos si habría bebido o estaba borracha, pero lo que ha cometido no es una infracción de circulación, sino un delito en toda regla que le va a obligar a presentarse a un juicio, con un coste que de acuerdo con los expertos puede superar los 1.500 euros solo en indemnizaciones, pues es el coste aproximado de una de estas barreras que ahora además están iluminadas y preparadas para no estropear los coches si alguno se choca contra ella.
Imagen de la señora empujando la barrera junto al Mercedes
Hacer un simpa en un garaje o en un peaje no es siempre una buena idea, pues es cuestión de minutos que nos localicen y que tengamos que hacer frente a una indemnización bastante más alta que el coste del servicio, incluida la multa y los daños que hayamos podido causar.
Los comentarios de las redes sociales no tienen desperdicio y se cuestionan si tener un Mercedes está reñido con la educación en este caso.