Cremallera en la obra de la plaza de Castilla de Madrid

Práctico

Pasos de cremallera: la solución que está destrozando el tráfico en muchas ciudades españolas

Esta innovación que pretende agilizar le tráfico provoca otro tipo de problemas en la circulación por la falta de civismo de algunos conductores

Hace ya años que en España se pusieron en funcionamiento los pasos de cremallera, se trata de una solución muy habitual en las obras que en teoría deben agilizar el tráfico y evitar los embotellamientos en determinadas circunstancias.

Este tipo de pasos se suelen utilizar cuando las obras en determinados lugares obligan a bloquear el tráfico en algunos carriles, así carreteras de dos y tres carriles se quedan en un único carril.

Un único carril

El funcionamiento es relativamente sencillo, lo que hacen es que en el tramo de obras los coches que circulan por dos carriles terminan en un solo carril, que asume todo el tráfico de la calle o carretera.

La teoría dice que debe pasar un coche de cada carril

La clave para que todo vaya bien es que los conductores del único carril que va a seguir en funcionamiento permitan la incorporación de los coches que van por el otro carril, una cuestión de civismo.

Mucho civismo

De esta manera se incorpora un coche de cada carril sucesivamente, siempre claro está que los conductores les cedan el paso de manera educada. El problema es muchos coches aprovechan hasta el último momento para incorporarse para ir más rápido y evitar esperas, lo que provoca que en muchos casos no les faciliten la maniobra y se produzcan embotellamientos.

Uno de estos pasos de cremallera

Actualmente, se pueden encontrar este tipo de pasos en las grandes obras de ciudades como Madrid, por ejemplo en la plaza de Castilla, un lugar en el que antes había cuatro carriles para gestionar el tráfico que ahora se ha quedado en un único carril.

En este caso conviene recordar que no facilitar la incorporación supone una infracción grave y como tal puede sancionarse con hasta 200 euros e incluso cuatro puntos del carnet, en función de lo que aprecien los agentes, a lo que podría sumarse una infracción de conducción temeraria si ponemos en riesgo a otros vehículos.