Imagen de un camión cargado con un aspa de las más largas que existen

Curiosidad

Así trasladan las descomunales aspas de los molinos eólicos: son tan altas como la Giralda

Se trata de todo un desafío para la ingeniería y la conducción, estas aspas llegan a rondar los 100 metros de largo y pesan hasta 90 toneladas

España se ha convertido en una potencia mundial en materia de molinos eólicos, aerogeneradores que ya están por todo el mundo y que son responsables de buena parte de la energía eléctrica que consumimos.

Verlos en funcionamiento es casi hipnótico, pero lo que no todo el mundo sabe es cómo se montan y cómo se transportan, un verdadero desafío tecnológico si tenemos en cuenta sus dimensiones sencillamente descomunales.

Son descomunales

Lógicamente, las aspas son lo más complicado de transportar y de montar, tal y como explican en este vídeo, las más grandes miden 85 metros de longitud, solo diez metros menos que la Giralda de Sevilla, sin el Giraldillo, sencillamente descomunales.

Lo impresionante es verlas volar encima de edificios

La clave está en un sistema que se llama bladeliffter, es un mecanismo hidráulico que va implementado en el camión y que lo que hace es levantar las aspas hasta 60 grados, una salvajada, de esta maneta las aspas pasan por las zonas estrechas poniéndose casi verticales, de esta forma salvan bosques, edificios y en general casi cualquier obstáculo.

Lo que no cuentan en el vídeo es que una vez que las aspas llegan a su destino, muchas veces los ingenieros tienen que construir verdaderas autopistas en mitad del monte para que los camiones lleguen hasta la zona en la que se está montando el parque eólico.

Las aspas se ponen casi en posición vertical

Tal y como hemos dicho un verdadero desafío a la ingeniería, sobre todo si tenemos en cuenta que una de estas aspas puede pesar entre 50 y 90 toneladas en función del tamaño.

En ocasiones hay que reforzar incluso las carreteras porque no están preparadas para soportar tanto peso, todo ello sin dejar de lado que los viajes hay que prepararlos con semanas de antelación y dar aviso a las autoridades locales para que se adelanten a las necesidades y a los problemas sobre el tráfico que van a provocar.