Balizas activas en las proximidades de Barcelona

Seguridad vial

La DGT confirma que los datos de balizas V16 encendidas que aparecen en un mapa pirata son suyos

Finalmente la DGT ha reconocido que el mapa de balizas que se publica en la web de una empresa utiliza los datos facilitados por el organismo

Una de las primeras sorpresas que se llevaron los conductores tras la puesta en marcha de la baliza V16 el pasado 1 de enero fue que esos datos iban a ser compartidos en tiempo real en un mapa junto a otras muchas incidencias de carretera.

Lo que nadie esperaba es que minutos después ya había una empresa que ofrecía un mapa ‘pirata’ disponible en una página web en el que se informa en tiempo real de la ubicación de estas balizas, una información que conductores, asociaciones de conductores y profesionales del sector en general consideran sumamente indiscreta para los conductores.

Información indiscreta

Tras el desconcierto inicial, el organismo rector del Tráfico en España confirmaba a Verifica de Radio Televisión Española, que efectivamente los datos que aparecen en ese mapa pirata son los que publica la DGT en su página web.

Mapa oficial de balizas de la DGT

Esto provoca que en algunos casos sean algo imprecisos, pues la DGT publica además de las balizas de emergencia otros muchos datos sobre imprevistos en carretera. Esto no quita que todas las balizas que se encienden en España aparezcan en tiempo real, datos que son los que maneja a su vez la DGT 3.0.

Conductores vulnerables

Pese a que la propia DGT ha confirmado que este funcionamiento es completamente legal de acuerdo con la Agencia Española de Protección de Datos, los conductores siguen sintiéndose vulnerables con el hecho de que esta información sea pública, pues aunque no se identifica ninguna matrícula, la realidad es que pueden usarse para robar a conductores que se encuentran con problemas en carretera.

Una emergencia en mitad de la nada puede convertirse en un problema

Todo ello sin hablar de que pueden también aparecer otro tipo de oportunistas o similares que pretenden hacer negocio con la emergencia o la avería, arreglándole el coche in situ o llevándolo a un taller o similar. Una situación que por el momento la DGT no tienen la menor intención de corregir.