Imágenes del accidente facilitadas por la Guardia Civil

Choque de trenes

Las tres incógnitas del accidente de trenes que un responsable de Renfe sigue sin explicarse

El accidente de Adamuz ha abierto el debate sobre la seguridad de los trenes de alta velocidad en España, la posible falta de mantenimiento de la red viaria inquieta a los usuarios

Frente al oscurantismo del Gobierno, los trabajadores de Renfe y Adif se han encargado de que la mayor parte de las informaciones respecto al choque de trenes de Ademuz y sus investigaciones se estén haciendo públicas, en el fondo hay miedo a que la responsabilidad que sobrevuela el suceso recaiga sobre alguno de ellos, pues en este caso el Gobierno está buscando un culpable de manera desesperada.

Descartado el tren, pues la compañía Iryo ha puesto toda la carne en el asador a la hora de dejar claro que el convoy era nuevo y estaba recién revisado y sin el menor problema, ahora la pelota está en las vías y en su mantenimiento.

Un tren pesado y otros balones fuera

Pese a ello el propio ministro Puente no descarta por completo la posibilidad de señalar tren de Iryo, del que dijo que era especialmente pesado, lo que podía estar detrás del accidente.

Iryo se ha encargado de demostrar que su tren no tiene la culpa

En cualquier caso un experto de la compañía nos revela tres claves que a día de hoy no es capaz de explicarse. La primera y más increíble para él hace referencia a que nadie diera el aviso de que había un segundo tren involucrado en el accidente hasta 45 minutos después.

De hecho sobre el terreno tuvieron que ser los propios trabajadores y viajeros los que al ver a otros heridos que salían por arte de magia desde la oscuridad de la noche los que se diera cuenta de la existencia de un segundo tren, con lo que la asistencia tardó más de una hora en llegar al Alvia y ayudar a los afectados, obviamente un error de coordinación que habría que investigar.

Errores graves

La segunda incógnita hace referencia a los vídeos, con un despliegue de más de 5.000 cámaras las vías del AVE están vigiladas milimétricamente, lo pudimos ver en el accidente de Santiago de Compostela, pero aquí sigue sin aclararse por qué las imágenes siguen en el aire y nadie es capaz de confirmar su existencia.

En el accidente de Santiago las imágenes fueron públicas en minutos

Por último el mantenimiento, o mejor dicho la falta de mantenimiento, parece estar detrás del problema, por qué el Gobierno en lugar de dar cifras de mantenimiento globales en las que se incluye la inversión en nuevas vías no da el coste de mantenimiento por kilómetro de AVE, lo que está invirtiendo por kilómetro en su conservación.

Coste por kilómetro

Antes de la eclosión de los trenes que ocurrió con la liberalización de vías se invertían unos 115.000 euros anuales por kilómetro, ¿cuál es la cifra actual? Lógicamente si hemos pasado de tener un AVE cada 20 minutos a uno cada cinco, la cifra debería haberse multiplicado en relación.

¿Alguien puede facilitar datos sobre cuándo fue auscultada la vía por última vez y cuándo se han pasado los ultrasonidos para verificar el estado de la vía y su asiento, pero no la maleta de confort, un método que pese a usarse no saca a la luz los problemas reales de la vía, sino con algunas de las tres máquinas de alta precisión de las que disponen Renfe y Adif.