Dos en un patinete, otra de las infracciones más habituales
Seguridad vial
La DGT estrena multas de entre 600 y 800 euros para los usuarios de patinetes
Actualmente en España hay más de cuatro millones de patinetes que van a tener que estar 'matriculas' y pagar un seguro obligatorio
Hace ya más de un año que la Dirección General de Tráfico intentó poner orden en los patinetes y vehículos de movilidad personal en las ciudades obligándoles a darse de alta en una base de datos oficial y disponer de una placa identificativa que les permita disponer de seguro obligatorio, con un coste de entre 30 y 50 euros anuales.
Matrícula y seguro
La medida debería haber entrado en vigor a principios de este mismo mes, pero a causa de un problema en el funcionamiento del catálogo de patinetes se ha retrasado hasta hoy, día en que la DGT ha anunciado su aprobación y su inmediata publicación en el BOE.
Todos los patinetes deben tener esta placa identificativa
A efectos prácticos esto significa que los patinetes anteriores a 2024 van a tener que usar un identificativo temporal y seguro hasta el 22 de enero de 2027 cuanto tendrán prohibida su circulación, mientras que los que sí disponen de identificativo y seguro podrán seguir circulando como hasta ahora.
Solo posteriores a 2024
Se trata de una medida que afecta a unos cuatro millones de patinetes que hay en España, que pasarán a estar controlados como si fueran una moto o un vehículo a motor más y tendrán que hacer transferencia si los vendemos.
El identificativo que usarán los patinetes a modo de matrícula
La llamada de atención de la DGT hace referencia a la multa que puede poner a los patinetes que circulen sin identificación y con ello sin seguro o simplemente sin seguro, que va de los 600 a los 800 euros, en función del tipo de vehículo que se trate.
¿Y las bicicletas?
Aunque la información se centra en los patinetes, esta medida afecta a todos los denominados vehículos personales ligeros, lo que incluye bicicletas eléctricas con pedaleo asistido.
Una ocasión perdida de aplicarlo también a las bicicletas convencionales, que se han convertido en vehículos de movilidad muy habituales en las ciudades y generan accidentes y situaciones que justificarían que tuvieran un seguro obligatorio, si tenemos en cuenta que algunas hasta circulan por las aceras.