El interés de los compradores parece haber caído drásticamente
Electrificación
El coche eléctrico cae en desgracia y navega a la deriva en España
Con la DGT empeñada en quitarle privilegios a los coches eléctricos cada día y sin ningún tipo de ayuda a la compra, el coche eléctrico no parece importarle a nadie...
Hace solo cinco años, cuando se planteó la llegada del coche eléctrico, todas las instituciones políticas afectadas decidieron arrimar el hombro aleccionadas por Bruselas.
Entonces el Gobierno español puso en marcha un ambicioso plan de ayudas al coche eléctrico que incluía subvenciones de hasta 7.500 euros para la compra de coches con esta tecnología.
De todo a nada...
En paralelo la DGT creó un sistema de etiquetas que favorecía descaradamente a los eléctricos frente a los vehículos de combustión, nacía así la etiqueta Cero, que les permitía circular casi sin limitaciones por cualquier ciudad, también les permitía circular por los carriles Vao independientemente del número de ocupantes que viajaran en su interior.
Pedro Sánchez en el acto de presentación del Plan 2030, hoy una foto
Por último los ayuntamientos también se sumaron a la fiesta de apoyo al coche eléctrico y decidieron permitirles estacionar gratis en casi cualquier sitio, en concreto en ciudades tan problemáticas para encontrar aparcamiento y que están tomadas por la zona SER como Madrid.
Un conjunto de decisiones con las que se intentaba crear un ecosistema favorable a este tipo de vehículos para animar a que los conductores abandonaran sus coches de combustible y dieran el salto a esta tecnología.
Salto al coche eléctrico
Cinco años después las tornas han cambiado mucho y el coche eléctrico parece navegar a la deriva sin apenas apoyos institucionales.
Las ayudas del Gobierno para comprar un coche eléctrico a día de hoy son cero (como su etiqueta), pues el Moves terminó el 31 de diciembre, el nuevo Plan 2030 a día de hoy se ha quedado en una foto de Pedro Sánchez con el sector mientras que la no aprobación del decreto Omnibús ha provocado que haya desaparecido también la desgravación del 15 % de IRPF por la compra de un coche eléctrico.
Por si esto fuera poco la DGT le da la espalda también a esta tecnología y hace días que el propio Pere Navarro declaraba que no falta mucho para que solo puedan circular por las ciudades los vehículos con dos o más ocupantes, independientemente de que sean eléctricos, de gasolina o diésel.
Unas declaraciones que remataba días después publicando en el BOE que los coches eléctricos dejaban de estar autorizados para circular por los carriles VAO.
Los eléctricos dejarán de circular por los carriles VAO
Independientemente de que tengamos mayor o menor aprecio al coche eléctrico, la situación generada no anticipa nada bueno, pues pese a que las ventas de coches eléctricos parecieron animarse hasta crecer casi un 9 % el año pasado, van cuesta abajo y sin frenos con el coche eléctrico dejado de la mano de Dios.
Una situación que va camino de convertirse en un torpedo contra la línea de flotación del automóvil español, pues conviene no olvidar que en España hay tres grandes fábricas de baterías en construcción, una de Stellantis y otra del Grupo VW, y todas las plantas de automóviles se están adaptando a la producción de coches eléctricos.
Las principales patronales del sector y de los concesionarios, como Anfac o Faconauto, han expresado su profunda preocupación por la situación que han generado la falta de ayudas, que ha desplomado la demanda de coches eléctricos.