Imagen del vehículo afectado por la nevada
Asistencia
Atascados por una nevada en una carretera asturiana con chanclas y en camiseta
La reciente nevada de Madrid dejó inutilizados y atascados en las carreteras de la capital a decenas de vehículos en cuestión de minutos
Tal y como pudieron comprobar recientemente en Madrid, la nieve tiene mucho más peligro del que parece, bastaron un par de horas de una intensa nevada para bloquear por completo dos de los principales accesos a la capital y colapsar el tráfico.
En concreto hace solo unas horas que la nieve bloqueaba los accesos y salidas a la capital por la A-1, conocida como la carretera de Burgos, y la A-6, la carretera de La Coruña.
Colapsada en minutos
Ni que decir tiene que cuando estas nevadas se producen en zona montañosa la situación se vuelve mucho más preocupante, tal y como ha ocurrido hace ya unos años en una de las montañas más conocidas de Asturias.
En el Angliru las nevadas atascan la carretera con frecuencia
En este caso siete jóvenes decidieron subir con un todoterreno al Angliru de noche cuando comenzaba a nevar y el resultado es que unas horas después la nieve les llegaba por las rodillas y no podían desplazarse, independientemente de que su coche fuera un 4x4.
Lógicamente llamaron al 112 de Asturias, donde les explicaron muy educadamente que no iban a desplegar ningún operativo de rescate, sino que debían bajar andando al igual que hicieron dos de sus compañeros que habían ya llegado a zona segura.
En el coche de San Fernando
Los jóvenes no solo se negaron, sino que amenazaron con denunciar tanto al 112 como a la Guardia Civil. Una conversación mítica en la que los jóvenes explicaban estar «en camisa, chanclas y playeros», ante lo que los responsables del 112 les dijeron que «lo hubieran pensado antes de subir en plena alerta».
Los jóvenes trataron de dar pena diciendo «estamos angustiados, tienen que sacarnos de aquí», a lo que desde el 112 le respondieron con «dejen el coche allí y bajen andando, ya está hablado con la Guardia Civil». El problema es que los operarios de carretera que les esperaban abajo en una furgoneta tampoco podían arriesgar su vida subiendo a por ellos en plena nevada.
Finalmente todos los jóvenes bajaron por su propio pie y a la mañana siguiente lograron recuperar su vehículo sin mayores problemas. Los hechos ocurrieron en pleno mes de enero en uno de los habituales temporales de nieve de la zona.