Los hechos ocurrieron recientemente en Barcelona

Suceso

Un taxista de Barcelona iba a hacer la carrera de su vida, pero los clientes le dejaron 5.000 euros sin pagar

Los Mossos d'Esquadra impidieron que los dos timadores repitieran la acción días después con un segundo taxista

Esta historia comienza con dos usuarios que le proponen a un taxista de Barcelona hacer la que puede ser la carrera del año o de su vida, en este caso se trata de llevarles desde Barcelona hasta Lisboa durante los más de 1.240 kilómetros que separan las dos ciudades.

El taxista accedió de buena gana sin saber lo que le ocurriría después, pues se enfrentaba a dos timadores profesionales que provocaron que la historia terminara muy mal para el profesional del volante.

Historia sin final feliz

Los dos ciudadanos, de origen sudamericano, comentaron al confiado taxista que habían perdido la cartera con las tarjetas de crédito recientemente, por lo que le irían pagando las cantidades que fueran por transferencia.

Un viaje de 1.240 kilómetros de distancia

Antes de salir le pidieron por favor que se hiciera cargo de las comidas y los gastos de viajes y que saldarían cuentas a lo largo del mismo. Los hombres lograron engañar al taxista enseñándole varias supuestas transferencias falsas en su teléfono móvil durante el viaje, para que viera que le estaban pagando, algo rigurosamente falso.

Transferencias falsas

Al llegar a Lisboa los dos pasajeros de 23 y 50 años se despidieron del taxista que confiado pensaba tener ya el dinero en su cuenta y regresó a Barcelona, pocos días después se vio obligado a denunciar lo ocurrido a los Mossos d’Esquadra en Cerdanyola del Vallès.

Afortunadamente la descripción del taxista ha permitido la localización y detención de los dos culpables en la localidad de Hostalric, Gerona, donde estaban tratando de repetir la acción con un taxista al que pedían que les llevara hasta Perpiñan, donde fueron detenidos y puestos a disposición judicial.

Aunque parezca mentira los taxistas están acostumbrados a este tipo de acciones en las que los clientes simplemente se van sin pagar, y en muchos casos no pueden hacer nada porque no pueden perseguirlos y dejar el taxi abandonado.

Irse sin pagar de un taxi se considera un delito leve de estafa tipificado en el artículo 248 del Código Penal, que se castiga con una multa de uno a tres meses si es inferior a los 400 euros, y con penas de prisión si es superior o reincidente.