El nuevo límite en muchas autopistas es de 100 kilómetros a la hora

Seguridad

La bajada silenciosa de los límites de velocidad que está llevando a cabo la DGT: todos a 100 km/h

Cada vez hay más tramos de la red española de vías de alta capacidad en los que el límite de velocidad baja de 120 km/h a 100 km/h

Todos sabemos que Pere Navarro es un firme defensor de reducir los límites de velocidad, de hecho ya lo ha llevado a cabo en dos o tres ocasiones en los más de 15 años que lleva al frente de la DGT.

La justificación es que a menor velocidad menor número de accidentes, aunque la realidad es que no es así se sencillo, los límites de velocidad no afectan al número de accidentes, lo que sí es verdad es que los que hay son menos graves, una ecuación sencilla.

Velocidad inadecuada

Así las cosas la realidad es que pese a que en las autopistas y autovías no ha habido una reducción oficial de los límites de velocidad, basta circular por ellas para encontrarse cada vez con mayor número de tramos con la velocidad limitada a 100 kilómetros a la hora, frente a la genérica que es de 120 km/h.

El número de tramos limitados a 100 km/h se multiplica

Se trata de una tendencia que ha llegado también a las tres comunidades que tienen transferidas las competencias de Tráfico: Cataluña, País Vasco y Navarra, donde la reducción de los límites de velocidad está siendo más que evidente.

Ejemplos concretos

Por ejemplo, en un tramo de la AG-55 en La Coruña se acaba de reducir el límite de velocidad a 100 kilómetros/hora, al igual que ha ocurrido hasta en 6 puntos diferentes de la AP-8, la autopista del Cantábrico, la AP-7 en Cataluña y Valencia y en dos puntos de la A-15 sentido norte en Navarra.

Se trata de reducciones de velocidad con carácter indefinido en puntos en los que o bien se ha registrado un número elevado de accidentes o se producen determinados problemas como acumulación de agua cuando llueve, de hecho en la AP-7 está en pruebas un límite de velocidad variable que cambia en función de las condiciones climatológicas o el volumen de tráfico.

Todo parece indicar que vivimos la antesala de una reducción genérica de los límites de velocidad, aunque en este caso y estando la DGT de por medio, mejor no adelantar acontecimientos. Tal y como indican desde sectores contrarios a estas decisiones: con los coches parados, no habría accidentes.