Alemania también trata de favorecer la industria local del automóvil sin que China lo note...

Industria

España abre la puerta a los coches chinos en su plan de ayudas, mientras Alemania y Francia blindan el coche europeo

Los tres países ponen en marcha simultáneamente planes de ayuda al automóvil que incluyen subvenciones de hasta 7.000 euros para la compra de coches eléctricos

España, Francia y Alemania han puesto en marcha a la vez planes de ayuda a la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables.

Se trata de planes de ayudas a la automoción dentro del programa de rescate a la industria europea del automóvil que está tratando de poner en marcha Bruselas, un plan de dinamización mucho más amplio que incluye la comercialización de una nueva categoría de coches eléctricos urbanos de bajo coste y fabricados en Europa.

Barreras al coche chino

Pese a que las ayudas a los eléctricos habían decaído ya hace más de dos años en Alemania y en Francia, las dos locomotoras europeas acaban de aprobar nuevos planes que buscan la resurrección de la industria europea del automóvil favoreciendo que los europeos nos compremos coches urbanos, eléctricos y en la medida de lo posible fabricados en Europa, una categoría dentro de la cual podrían también los coches chinos siempre que estén fabricados dentro de territorio comunitario.

El esqueleto de uno de los nuevos Renault R5 eléctricos

España ha sido el último en aprobar su plan de ayudas hace solo unas horas, el Plan Auto+ que incluye subvenciones de hasta 4.500 euros en el mejor de los casos. Para tener acceso a esta cantidad debemos comprarnos un coche 100 % eléctrico y que esté producido íntegramente en Europa, incluida la batería.

Eléctrico, económico y europeo

Los coches no fabricados en Europa solo pueden llegar a un 75 % de la ayuda, una clausula que afecta de lleno a los coches eléctricos producidos en China, que en el mejor de los casos pueden acceder a 3.375 euros de subvención, 1.125 euros menos que los coches fabricados en Europa. Se trata de una especie de arancel en positivo que todo parece indicar que las marcas chinas van a sufragar de su bolsillo para competir en igualdad de condiciones.

Francia penaliza las emisiones de los coches chinos durante el transporte

El plan de ayudas francés es el más beligerante frente a los coches chinos, es bastante más ambicioso que el español tanto en cantidades como en las barreras que pone para que los coches no fabricados en Europa puedan acogerse.

En cuanto a las cantidades, un francés puede beneficiarse de casi 7.000 euros para comprarse un coche nuevo mediante un sistema de puntos (Eco score) que prima el CO2 emitido durante su fabricación y transporte, lógicamente un aspecto que castiga a los vehículos fabricados en el país asiático que llegan en barco y los excluye casi sistemáticamente de las ayudas.

Alemania se la juega

El plan alemán tiene un límite de ayudas de 6.000 euros pero tiene en cuenta los ingresos y rentas de las familias a la hora de comprar coche, un plan mucho más justo que limita las ayudas a los coches de más de 45.000 euros.

Alemania no pone en marcha un sistema que penalice a los coches fabricados en China como tal, pero confía en que gracias a la colaboración con los fabricantes germanos pueda lograr que el precio de los coches locales hagan frente en igualdad de condiciones a los chinos.

De fondo, Alemania quiere evitar que China responda a su plan poniendo en marcha barreras a los coches germanos, pues algunas marcas como VW venden la mitad de su producción en China y sería un verdadero drama.