Así protege el dueño su cable sobre la acera

Denuncia

La última del coche eléctrico: en una urbanización de lujo tiran cables por las aceras para ahorrarse unos céntimos

Un usuario de redes sociales denuncia una práctica cada vez más habitual que además de ser ilegal puede provocar un accidente

Si hay algo en lo que están de acuerdo prácticamente todos los fabricantes, Bruselas y el Gobierno español, es que el coche eléctrico es el futuro por varios motivos, el más importante su bajo coste de fabricación y su teórica mayor sostenibilidad respecto a los coches de combustión.

En cualquier caso en el día a día encontramos problemas funcionales muy importantes que esperemos que con el paso de los meses y los años tengan solución, mucho de ellos relacionados con la carga de los coches eléctricos.

Problemas de adaptación

Tal y como denuncian en esta publicación de redes sociales, en uno de los municipios con mayor renta per cápita de Madrid, no es extraño ver a vecinos que están cargando su coche eléctrico en casa tirando un cable por la acera.

Otro coche cargando por la acera, en este caso un híbrido enchufable

Se trata de una solución problemática por varias cuestiones, una de las más importantes es que está prohibido, otra es que es peligroso para los peatones y por último es que también lo es para los propietarios, pues el riesgo de incendio del cable (normalmente alargadores) es evidente.

Problemas muy graves

Detrás de esta práctica está el ahorrarse unos céntimos, hay que tener en cuenta que en casa y en función de la tarifa que tenga cada domicilio podemos pagar el kilovatio entre 10 y 15 céntimos, mientras que en la calle estaños hablando de una horquilla que va de los 40 céntimos a los 80 céntimos en los cargadores más rápidos, una situación que está generando situaciones como la que vemos en las imágenes.

El cable cae por el muro de un chalet de lujo

Una diferencia de precio que puede traducirse entre 20 y 40 euros por recarga de manera muy aproximada. Lo que no deberían olvidar estos propietarios es que están incurriendo en una infracción de ocupación de la vía pública.

Esto puede sancionarse con entre 80 y 200 euros en función de lo que opinen los agentes municipales, a lo que habría que sumar que si un peatón se cae o sufre un accidente por culpa de nuestro cable podría denunciarnos y tendríamos incluso responsabilidades penales.