Esta categoría de coches se ha disparado de precio en Francia
Mercado
80.000 euros de impuesto de matriculación por un Toyota Yaris: la solución de Francia para acabar con los coches de gasolina
El país vecino se ha sacado de la manga un bonus malus que está dinamitando las ventas de determinados modelos en sus versiones más deportivas
El sector del automóvil está sufriendo en sus propias carnes la incompetencia de los políticos europeos, más allá de Bruselas, los países miembros de la Unión Europea están logrando acabar con el negocio de la automoción a marchas forzadas.
Solo hay que ver lo que está ocurriendo en Francia con determinados vehículos y el nuevo impuesto de matriculación que se ha sacado de la manga el Gobierno para penalizar su venta.
Una verdadera locura
En concreto nos referimos a vehículos con espíritu deportivo como pueden ser un VW Golf GTi o un Toyota Yaris GR, que han sido lastrados por un impuesto de matriculación que no solo supera el valor del coche, sino que roza el absurdo.
El configurador del Yaris GR en Francia
Así, si un conductor se quiere comprar un Yaris GR en Francia, deberá pagar unos 130.000 euros, una cantidad que sale de sumar los 50.000 euros que cuesta el vehículo más los 80.000 euros del impuesto de matriculación. En este caso sus emisiones de CO2 son de 190 g/km en el caso del manual y 210 en el automático y le obligan a pagar un bonus malus de esa cantidad.
El bonus malus
En el caso del Golf GTi, el impuesto de matriculación de este vehículo ronda los 18.000 euros, lo que significa que el precio final del Volkswagen ronda los 70.000 euros, un auténtico despropósito. Un coche por el que en España se están pagando 3.700 euros de matriculación.
La trasera del Yaris GR es espectacular
Así las cosas el año pasado Toyota vendió algo menos de 50 unidades del Yaris GR en Francia, una cantidad insignificante que hace que prácticamente lo haya retirado de la venta. Hay que tener en cuenta que en España el impuesto de matriculación de este coche ronda los 7.000 euros, mientras que en Holanda el impuesto de este mismo coche son 45.000 euros y en Dinamarca 65.000 euros.
Bocato di cardinale
Se trata de un coche muy apreciado entre los entendidos, una preparación muy deportiva con un motor turbo de 280 caballos que corre a 230 km/h con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos.
El truco de los franceses que quieren comprarse un coche de estas características es adquirirlo en Andorra por renting, donde apenas pagan impuestos y pueden circular sin problemas en Francia con el coche, lo que ha disparado la venta de determinados vehículos en el principado.