El primer coche que regaló al futbolista
Ricos
La novia de Ronaldo confiesa a Pablo Motos los tres coches que le ha regalado al futbolista: «No le regalo más»
Entre ricos y famosos muchas veces los regalos son complicados de encontrar, pues como suele decirse tienen de todo
Si se cumplen las previsiones Giorgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo prevén casarse en Madeira, Portugal, una vez que termine el Mundial de fútbol de este mismo año, un deseo que puede hacerse realidad en solo unos meses.
Giorgina acudió al programa de Pablo Motos hace ahora unos meses, cuando ya era novia del futbolista y durante la entrevista reveló algunos datos personales de su relación con la estrella del balón que se ha convertido en uno de los futbolistas mejor pagados del mundo.
Vaya regalitos...
Giorgina confesó que le había regalado ya a Cristiano Ronaldo tres coches en diferentes cumpleaños. El primero de ellos ocurrió cuanto Ronaldo cumplió los 35 años, entonces la modelo se decidió por un Mercedes-AMG G 63 Brabus de 600.000 euros. Se trata de un coche con una potencia de 900 caballos que acelera de 0 a 100 km/h en 4 segundos y alcanza los 250 kilómetros a la hora.
El primer regalo de Giorgina a Ronaldo
El segundo coche se lo regalaría cuando cumplió los 37 años, entonces fue un Cadillac Escalade, un coche muy familiar que es perfecto para viajar acompañados por toda la familia, un vehículo mucho más funcional con un precio que no llega a los 200.000 euros.
Ronaldo al volante del Escalade
El tercer coche llegaría en la navidad de 2022, cuando sorprendía al jugador con un Rolls-Royce Dawn Silver Bullet completamente blanco que aparcó junto al resto de coches del futbolista.
La modelo grabó la sorpresa y la distribuiría posteriormente por redes sociales, por lo que se ha convertido en el regalo más viral de toros, un coche que cuesta en torno a los 350.000 euros.
Ronaldo en su Bugatti por Madrid
Pese a esto, el modelo más valorado por el futbolista es el Bugatti Centodieci, que cuesta en torno a los diez millones de euros, y que se compraría él mismo, una pieza única que va subiendo de cotización con el tiempo.