Con el lanzamiento de un Cayenne diésel las primeras barreras del automóvil comenzaron a caer

Magazine

Un Porsche diésel, un Mustang sin V8 y un Ferrari eléctrico: las mayores aberraciones del automóvil

Coca Cola Zero, salchichas de tofu, café descafeinado, panceta light... y un Ferrari vegano, el mundo de lo 'sin' ha llegado al automóvil

Como sociedad, el ser humano está acostumbrado a hacer grandes sacrificios por el bien de su salud o el de la cartera de algunos, cambios que han supuesto grandes sacrilegios que antes o después tenían que llegar hasta el automóvil. Las modas, las ventas, las emisiones o la agenda 2030 están detrás de algunos de los 'pecados' más graves que han golpeado al automóvil.

Desde su nacimiento allá por finales del siglo XIX, el automóvil ha sido uno de los mayores reductos de tradición que ha contado con el apoyo de legiones de integristas acostumbrados a desayunar pan con gasolina en lugar de mantequilla y que prefieren el sonido de un motor V8 a una sinfonía de Beethoven.

Los integristas del motor

A pesar de estos defensores del automóvil tradicional, los últimos bastiones del automóvil han caído como castillos de naipes. Así, marcas como Porsche, Ferrari o Ford, otrora guardianes del automóvil, se han doblegado a las modas y sobre todo a las ventas.

Nadie pensaba que Ford usaría el nombre de Mustang para un SUV eléctrico

Este camino lo inició Porsche en los 2000 con el lanzamiento de un todoterreno. Entonces nadie daba crédito a que la marca germana creadora del icono 911 pusiera en el mercado un todoterreno de grandes dimensiones, pero la herejía tendría continuación en 2009 cuando la firma comercializó además una versión diésel de este mismo coche. La marca germana había derribado dos de los grandes mitos del automóvil.

Ford también tiene su culpa

Ford fue protagonista de un sacrilegio similar cuando en el año 2020 tomaba en vano el nombre de Mustang para la comercialización de un coche eléctrico que ha pasado por el mercado sin pena ni gloria, algo que ha afectado también a nombres míticos como Capri o Explorer, muestra de lo perdida que está la firma del óvalo. Un coche sin un motor V8 bajo el capó no tiene los galones suficientes para llamarse Mustang...

Esto es lo único que conocemos por ahora del nuevo Ferrari e

Ferrari completa la herejía mostrando el interior del que será su primer modelo eléctrico, el Luce, que llegará en mayo. Un interior que ha provocado náuseas entre los más puristas del sector, con un puesto de mando que rompe con todo lo conocido en la marca y queda compuesto por dos pantallas, la central y el cuadro de instrumentos, todo ello ‘dibujado’, eso sí, por Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, y responsable, entre otros, del Apple Watch.

No anticipamos buen futuro para un coche que supone para los superdeportivos lo que los relojes digitales al mundo de la alta joyería…