Fábrica de baterías para coches eléctricos en funcionamiento

Industria

Por qué España mantiene sus planes para fabricar coches eléctricos y baterías mientras Europa los cancela

España cuenta actualmente don dos grandes fábricas de baterías en construcción, una de Stellantis y CATL y otra del grupo Volkswagen

Hace solo unas horas que Stellantis confirmaba su intención de detener la construcción de dos grandes fábricas de baterías en Italia y Alemania, unos planes contemplados dentro del plan Dare Forward 2030 puesto en marcha por Carlos Tavares, ex-CEO del grupo, en 2022.

En aquel momento las previsiones indicaban que la demanda de coches eléctricos sería muy superior a la actual, por los cual los planes de los fabricantes pasaban por poner en marcha fábricas de baterías para dar respuesta a la situación.

Previsiones erradas

Stellantis optó por crear una joint venture junto a otros fabricantes para la puesta en marcha de estas nuevas plantas y entre sus planes estaba la construcción de dos factorías de baterías en Termoli (Italia) y el Kaiserslautern (Alemania), canceladas recientemente.

Carlos Tavares se equivocó en sus previsiones

Estos planes contrastan con la decisión tomada por Stellantis hace más de un año de levantar una fábrica de baterías en Figueruelas, Zaragoza, junto al gigante chino CATL, que no solo se mantienen en vigor sino que las obras han comenzado ya hace semanas y van a buen ritmo.

Algo parecido con lo que ocurre con la fábrica de baterías de Powerco en Sagunto, Valencia, impulsada por el Grupo VW y que a día de hoy es el proyecto más avanzado en España, pues entra ya en la fase final de construcción y podría estar produciendo baterías este mismo año.

Sagunto y Figueruelas

La realidad es que ambas factorías tienen demanda real de baterías, pues tanto el Grupo Volkswagen, con la nueva generación de coches eléctricos urbanos que van a producir tanto en Navarra como en Martorell (Cupra Raval), como los eléctricos de Leapmotor que van a producirse en Figueruelas suponen ya la producción de miles de vehículos eléctricos a corto plazo.

Hay que tener en cuenta que los bajos costes laborales de España y las energías renovables abundantes y baratas que hay en España han convertido a nuestro país en un paraíso para los fabricantes europeos, que produciendo a bajo coste buscan así competir contra las marcas chinas.

La fábrica en construcción de Powerco en Sagunto

Así España se va a convertir en un centro de producción de coches eléctricos pequeños y baratos, incluidas las baterías.

Confiemos en que la apuesta salga bien y esta nueva generación de vehículos se venda bien, pues parece que los eléctricos habrían encontrado su razón de ser en las ciudades, mientras que en las carreteras viviremos muchos años rodeados de coches híbridos, que por otro lado también montan baterías que pueden fabricarse en estas nuevas plantas.

Lo que es insostenible es construir coches eléctricos e importar las baterías de China, tal y como se hace ahora, pues entonces el margen de beneficio desaparece y se encarece mucho el producto, lo que hace imposible luchar con los fabricantes chinos.