Una de las pocas imágenes del Audi de Aznar antes de la explosión

Búnker con ruedas

El coche de 44 millones de pesetas que salvó la vida de Aznar y cambió la historia de España y de Audi...

Los 40 kilos de amonal con los que ETA trató de matar a Aznar dispararon la popularidad del presidente y la de la marca alemana de los cuatro aros

El 19 de abril de 1995 la historia de España daba un vuelco cuando un comando de ETA hacía estallar 40 kilos de amonal aderezados con 40 kilos de tornillería junto al coche del líder de la oposición entonces, José María Aznar en la calle José Silva, en el madrileño barrio de Ciudad Lineal.

Lo más normal era que Aznar, su chófer Estanislao Cumplido y el flamante Audi A8 adquirido unos días antes por Álvarez Cascos hubieran volado por los aires.

Un bombazo de órdago

Para hacernos una idea de la potencia del explosivo, de acuerdo con los parámetros militares 40 kilogramos de amonal son suficientes para destrozar absolutamente todo, incluido los muros de carga de un edificio en un radio de 15 metros, una auténtica salvajada con la que ETA pretendía que Aznar pasara a la historia de España.

El interior casi intacto del A8, el coche fue una burbuja de seguridad

Afortunadamente hacía solo tres meses que Álvarez Cascos desobedeciendo al propio José María Aznar, que antes de ser candidato era presidente de la Comunidad de Castilla y León, encargaba a Audi una unidad del A8 con el blindaje más poderoso que existía en Europa.

Un búnker rodante con motor de 280 caballos que llevaba un kit especial para atentados con coche bomba, en este caso una alfombra de kevlar indestructible, ventanillas de cuatro centímetros de grosor y refuerzos de kevlar por toda la carrocería.

44 millones de pesetas

Un coche de 44 millones de pesetas de la época, casi 300.000 euros hoy que pesaba nada más y nada menos que 2.700 kilos.

El chófer de Aznar en una entrevista de La Sexta

Tal y como recordaba su chófer el golpe provocado por la explosión fue brutal, «pero el coche ni se movió». Dos factores contribuyeron a minimizar los daños además del propio blindaje, por un lado el chófer circulaba por el carril izquierdo de la calle, alejado de los coches aparcados como medida de precaución y por otro parece ser que los terroristas tardaron dos décimas de segundo más de la cuenta en hacer estallar el artefacto, lo que le dio algo más de distancia de seguridad.

Burbuja de seguridad

Las imágenes de José María Aznar saliendo del coche reventado con total serenidad y limpiándose las heridas con un pañuelo dieron la vuelta al mundo y le harían ganar las elecciones.

En paralelo las imágenes del Audi reventado que había salvado la vida de conductor y acompañante también dieron la vuelta al mundo y ayudaron a elevar la marca a la categoría premium, pues en aquel entonces Audi era aspirante a marca de lujo, pero venía de una trayectoria generalista.

El coche en el estado en que quedó tras la bomba

Luis Miguel Rodríguez García-Rivera, empresario de renombre por su trayectoria en el mundo de los desguaces, se hacía con los restos del A8, pero no para desguazarlo, sino para convertirlo en una escultura a la barbarie de ETA, un pedazo de la historia de España que salió a subasta en 2020 pero no alcanzó el valor esperado, por lo que sigue en las instalaciones del empresario.