Los controles de alcoholemia son relativamente frecuentes en Rusia

Infracciones

Trezviy voditel: el método ruso para no dar positivo en los controles de alcoholemia aunque vayan como cubas

En ciudades rusas como Moscú los controles de alcoholemia son extremadamente habituales, por lo que los conductores que beben suelen recurrir a este sistema

No es necesario ser experto en seguridad vial para saber que el alcohol es absolutamente incompatible con el automóvil, lo que no quiere decir que no haya conductores que insisten en consumirlo y ponerse al volante.

De hecho, para valorar en su justa medida cómo influye sobre la conducción conviene saber que las autopsias revelan que casi un 40 % de los fallecidos en carretera tienen restos de alcohol en sangre.

Alcohol en sangre

Pese a ello, muchos conductores insisten en buscarle las vueltas a la Policía para esquivar los controles de alcoholemia.

De hecho, en España la DGT aun busca cómo combatir el que fue conocido como el método gallego, que no era más que participar en grupos de wassap y redes sociales en los que se avisa de la presencia de controles de alcoholemia.

En España los grupos de aviso de controles de alcoholemia son muy habituales

Desde Rusia nos llega un nuevo método que allí está en pleno apogeo, se trata de trezviy voditel, que se traduciría como conductor sobrio. Se trata de un servicio que ofrecen algunas empresas e incluso particulares que consiste en enviar un chófer hasta donde lo solicite el conductor que ha bebido y teme encontrarse con un control de alcoholemia.

Conductor sobrio

Estos servicios suelen ofrecerse en redes sociales y en anuncios en las zonas de bares y restaurantes, un sistema relativamente sencillo que consiste en que la empresa nos envíe un conductor sobrio que se haga cargo del vehículo para llevarnos hasta casa o al menos hasta sortear un control de alcoholemia en concreto, un servicio por el que están cobrando en torno a los 100 euros, en función de la distancia que el conductor tenga que recorrer o hasta donde deba desplazarse.

La clave está en evitar que el conductor que ha bebido sople

De hecho, en algunos lugares el chófer usa un pequeño ciclomotor o bicicleta que pueda llevar en el maletero para llegar hasta el lugar en el que se encuentra el conductor, donde se hace cargo del vehículo en cuestión.