Seat 131, uno de los iconos de la transición

Nostalgia

Los coches de la transición española, nacieron con Franco y sobrevivieron a un golpe de estado

Alejados de los grandes coches de los políticos de la época, la realidad en la carretera aquellos años eran los Seat, Renault, Ford y Citroën fundamentalmente

La tradición automovilística española nació en los años 50, cuando el Régimen de Franco fomentó la implantación de fábricas de automóviles, entre otras, en diversas zonas del territorio nacional para mejorar las condiciones de vida de los españoles.

Pero no fue hasta los años 70 cuando se produjo la eclosión de la industria automovilística nacional que nos ha llevado hasta ser el segundo fabricante de coches en Europa y el noveno mundial.

Segundo de Europa

Los años conocidos como la Transición, que van desde el final del Régimen de Franco en 1975 y hasta la llegada de Felipe González en 1982, España se jugaba su ser o no ser en materia industrial y democrática.

Aunque dejó de venderse en 1973, el 600 fue un icono de la transición

Años del despertar económico en los que muchos hogares españoles accedieron a su primer coche, habitualmente un Seat 600, que nacido en 1957 comenzó a popularizarse en los hogares españoles en los años 60.

Con el 600 comenzó todo

Con la llegada de los 70, los españoles dieron ya un salto de calidad y de espacio, dejaron atrás los viajes a la playa con cinco ocupantes en un 600 y pasaron a los Seat 124 y 1430, coches que continuaron en producción hasta los 80 e incluso sirvieron como coche patrulla de la Policía Nacional en color marrón, de ahí vino su apelativo de los maderos.

Seat 124 y 1.430, las estrellas de una época

El primero nació en 1968 con un motor de 60 caballos y desapareció en 1980, mientras que la variante deportiva 1.430 de 70 caballos se fabricó del 69 al 76.

Siguieron en circulación

Dejaron de fabricarse a finales de los años 70, pero lógicamente el parque móvil en circulación era muy elevado por lo que siguieron siendo muy habituales. Fueron sustituidos por el 131, un coche ya mucho más elegante, lujoso y caro para la pujante clase media-alta, que vino acompañado de los 127, 128, Ritmo o Panda.

El Ford Fiesta dio de comer a medio Valencia durante años

Más allá de los Seat, el Ford Fiesta de 1976, fabricado en Valencia, introdujo el concepto de los coches urbanos con capacidad para viajar, una verdadera eclosión comercial que estuvo a la venta hasta hace solo unos años en diferentes generaciones y que fue acompañado en el mercado por el Opel Corsa, lanzado en 1982.

El inolvidable R5 de los años 70 y 80

En aquellos años también se hicieron populares los Renault 5 (R5), fabricados en Valladolid y Palencia entre los años 1972 y 1984, el R12 producido en Valladolid entre los años 1970 y 1984 y el R18 entre 1978 y 1987 en Palencia, rivales directos de los Seat 131 primero y 132 después.

Dodge Dart, el coche de políticos y empresarios de la época

Estos eran básicamente los coches de la España de la Transición, si bien es cierto que la clase política y los dirigentes se movían en otro tipo de coches, fundamentalmente Dodge Dart y 3700 GT, famoso por ser el coche de Carrero Blanco, mientras que Audi empezaba ya a asomar en el Gobierno con los primeros modelos.