Hace ya años que el Rey emérito no puede conducir

Nostalgia

Los coches del Rey Juan Carlos: las verdaderas joyas de la corona española

Amante de los automóviles, el Rey Juan Carlos tuvo a su servicio algunos de los deportivos más rápidos y espectaculares de la época

A caballo entre la leyenda y la realidad, los aficionados al automóvil cuentan decenas de historias en torno a Juan Carlos I y su afición por el automóvil. La veracidad de todas ellas es cuestionable y la única realidad es que el padre del Rey era y es un amante de los automóviles.

Entre realidad y leyenda

Cuentan estas leyendas que era habitual encontrárselo en los alrededores de la Zarzuela disfrutando de su moto o de algunos de sus exclusivos coches que entonces decían que las marcas le regalaban; algo absolutamente falso, aunque sí era cierto que en momentos puntuales las marcas cedían algunas de sus vehículos más exclusivos al monarca.

El Mini saldría a subasta hace unos años

Pero hay algunos coches que destacaron durante su trayectoria como Rey.El primero de todos fue un Mini Morris 1275C de color azul que conducía a finales de los 60 cuando todavía era príncipe. Un coche que solo tenía un problema: era demasiado pequeño para él y hubo que hacerle algunas modificaciones en el interior.

El Audi Quattro, un coche de carreras sin más

Otro de los coches que ha sido una constante durante su vida y puede que el más exclusivo de su supuesta colección era el Porsche 959, un coche de carreras pintado de calle del que solo se produjeron 300 unidades. Un vehículo que entonces costaba unos 50 millones de pesetas pero ahora supera el millón de euros, con 450 caballos. Puede que uno de los mejores coches que ha fabricado Porsche.

Porsche 959, sin palabras, la mejor pieza de la colección

Otra de las joyas automovilísticas de la corona sería un Audi Sport Quattro, un coche de carreras que el fabricante alemán tuvo que homologar produciendo unas unidades de calle, un vehículo que tenía 306 caballos y pesaba 1.300 kilos y disponía de tracción integral. Una verdadera joya del que se fabricaron menos de 200 unidades a principios de los 80. Cuenta también la leyenda que el monarca tuvo un accidente con este coche porque era muy delicado. Ahora está valorado por encima del medio millón de euros.

Los dos Ferrari FF regalo del jeque de Dubai

La colección la cerrarían los dos Ferrari FF regalo del jeque de Dubai Mohammed bin Rashid en 2011, cada uno valorado en su día en 300.000 euros. Un regalo muy cuestionado por la situación económica de España tras la crisis, por lo que el monarca decidió llevarlos a subasta. La primera partió de 700.000 euros y quedó desierta, mientras que se venderían en 2017 en una segunda subasta por 447.000 euros, un vehículo de 660 caballos que alcanza los 335 km/h y acelera de 0 a 100 en 3,7 segundos.