Imagen de cómo quedó el frontal del vehículo

Suceso

Siniestra un Ferrari de un acelerón a las puertas de una discoteca de Alcorcón

Todo apunta a que el conductor perdió el control del vehículo tras acelerar a fondo para hacerse notar, o al menos eso cuentan supuestos testigos de los hechos

Hace solo unas horas que Alcorcón vivía una situación insólita a las puertas de la discoteca Jowke, cuando un conocido influencer de redes sociales estrellaba un Ferrari 488 en la entrada del citado establecimiento, al parecer tras dar un acelerón y perder el control del vehículo.

Después del accidente, en el que por lo que se ve el vehículo queda siniestro total, hicieron aparición miembros de la Policía Nacional, que llevaron a cabo el atestado de lo sucedido en el lugar.

La Policía Nacional

Ceciarmy, así se llama el influencer, deambula de un lado para otro desorientado mientras la Policía Nacional le pide los papeles del vehículo y la documentación, hasta aquí todo normal, salvo por algunos detalles que han llevado a sus seguidores a decir que no ha sido más que una performance, una actuación para ganar seguidores.

La parte trasera del Ferrari junto al coche de la Policía

Algunos llegan a decir que no existió tal accidente, sino que el coche llegó en una grúa procedente de un desguace y lo dejaron ahí, una versión muy distinta de los hechos. Además parece ser que los policías podrían no ser tales, pues ni llevan arma reglamentaria ni chalecos, además de que el coche patrulla no es un modelo actual.

¿Una performance?

Desde luego resulta muy extraña su actitud sobre todo por un detalle, el influencer no se quitó el pasamontañas en ningún momento para tapar su rostro, algo que la Policía no permitiría, pues lo primero es verificar la identidad del protagonista de un hecho de este tipo.

En cualquier caso hablamos de un Ferrari 488, un coche con un valor de segunda mano cercano a los 300.000 euros en función de versiones, un coche que nuevo costaba 230.000 euros, tenía 669 caballos con una aceleración de 0 a 100 km/h de tres segundos y una velocidad máxima de 335 kilómetros/hora.