Uno de los agentes durante la prueba de habilidad

Vuelta Ciclista a España

La Guardia Civil vuelve a la autoescuela: someten a un examen de moto a 130 agentes de tráfico

Más de un centenar de agentes de Tráfico han tenido que demostrar su pericia a los mandos de sus motos patrulla, habitualmente de la marca BMW

Un año más nos aproximamos al inicio de La Vuelta Ciclista a España, una de las pruebas más importantes del calendario ciclista internacional que en este caso tendrá lugar entre los días 23 de agosto y 14 de septiembre.

Se trata de una caravana que mueve a miles de personas y vehículos cada año y que se caracteriza por una infraestructura que es de todo menos sencilla. Una de las claves para la seguridad de la competición es la presencia de las fuerzas de seguridad, que se encargan de mantener el orden durante la ruta, algo que tal y como vimos el año pasado no es sencillo.

Caravana muy numerosa

Esta edición la vuelta Ciclista cuenta con unos 130 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, a lo que habrá que sumar una dotación de 60 motocicletas, un helicóptero y una treintena de vehículos 4x4.

El despliegue diario de agentes es muy importante

Se trata de un despliegue un tanto complicado porque circular a ritmo de la Vuelta Ciclista no es nada sencillo, especialmente para los guardias civiles que patrullan en motocicleta entre las bicicletas.

Todo por la seguridad de la caravana ciclista

La clave es por un lado no molestarles y por el otro no tener ni provocar un accidente, hay que tener en cuenta que se trata de vehículos de dos ruedas que pesan más de 300 kilogramos.

Mucha pericia

En este caso los agentes deben superar un cursillo de formación teórica, psicoténica y una entrevista personal, a lo que hay que sumar la prueba más complicada que es una prueba de pericia a los mandos de una motocicleta.

Este examen incluye un test de eslalon, un cambio de sentido, un ocho, un giro de 360 grados y una frenada con esquiva, una prueba muy exigente que no superan todos los aspirantes. Todo ello para una competición que se recorre a una velocidad media superior a los 41 kilómetros a la hora, importante tener en cuenta el matiz de que es la velocidad media.