Rutas increíbles, buen ambiente y aperitivos, así son las salidas de Club de Moteros
Afición
Club de moteros: rutas, carreteras, aperitivos, compañerismo y... muchas motos
Los clubes de moteros se han convertido en una actividad al alza en España; cada vez son más los aficionados a las dos ruedas que deciden afiliarse y hacer salidas
En medio del insaciable tráfico de Madrid, las motos poco a poco se han convertido en uno de los medios de transporte favoritos para los ciudadanos.
Sin embargo, la fiebre por las motos no es cosa nueva, ni mucho menos una moda pasajera. Desde hace décadas, los motoclubs han dado vida a la rutina motociclista de la capital. Son muchas las hermandades de este tipo, como el Moto Club Alcorcón, el Moto Club C.R. Racing o el Moto Club El Búnker.
Las hermandades
Sin embargo, el que presume ser el primer club de moteros de España, no fue fundado en su capital, sino en Zaragoza en el año 1923. El Motoclub Aragón, se fundó el 10 de diciembre de ese año como el primer motoclub oficial del país.
Cesó su actividad con el estallido de la Guerra Civil en 1936 y la reanudó en el año 1947, bajo la presidencia del club de Santiago Erice Cortadi. El club ha recopilado múltiples rumores a lo largo de su historia. Entre ellos destaca el de que uno de los primeros miembros del club más longevo de España fue el mismísimo Alfonso XIII, también fundador de los boy scouts.
Motoclub Aragón, el primero de España
Por su parte, la Comunidad de Madrid ofrece rutas que no tienen pérdida alguna. Entre ellas resaltan la ruta de Colmenar de Oreja hasta Aranjuez o las de los pueblos de Talamaca o Valdetorres de Jarama, a través de la M-106 y la M-103, en rectas que se vuelven perfectas para admirar el paisaje de carretera.
Desde estos mismos clubes de Madrid comentan «hacemos rutas de todo tipo», comentan: «Desde rutas de fin de semana entero por España o ir una vez al año en una larga por Europa». El Motoclub Caminos de Madrid, con alrededor de 60 asociados, realizan salidas de este estilo: «Tenemos un calendario de eventos con 10 viajes más o menos este año. Nosotros hacemos desde un día en Madrid o un fin de semana hasta 10 días de viaje en algunos que vamos al extranjero» afirma José Javier Landas, presidente del club.
En España y el extranjero
En todo el mundo, los clubes de moteros destacan por su clara identidad y su sentido de grupo. Es así como muchos motoclubs se han vuelto tan destacados, como el Bandidos Motorcycle Club (BMC), fundado en Sonora, México; y que actualmente está presente en 14 países con más de 2000 miembros.
Dentro de España, el club HDC-843 Madrid, se ha expandido por todo el país con 14 sedes como parte de la Federation of Harley-Davidson Clubs of Europe, que cuenta con más de 38.000 miembros en todo el mundo.
Agustín Ollero del club Rueda Libre
Muchos motoclubs se reúnen también con otros clubes amigos, para celebrar mutuamente sus aniversarios y los de sus capítulos, sus subdivisiones por zonas, en encuentros en los que se unen para compartir sus gustos e intereses por el motor y despejarse de la rutina.
«Conectar con gente en un ambiente distinto al que puedes encontrar en otros lugares en la sociedad de hoy en día», explican algunos de ellos. «Es una familia, exige responsabilidad y compromiso, desde rodar en moto juntos y celebrar algo a acompañar en momentos difíciles», explicaba otra fuente.
Aficionados a las motos, como Agustín Ollero Expósito, lo explican de forma clara: «Nos une la afición y el entusiasmo por las motos. Sentir el aire en la cara y el ruido del motor son sensaciones completamente diferentes a cualquier otra forma de viajar.»
Aire en la cara, ruido de motor
Se caracterizan por su elección en motos, con ciertas rivalidades entre los que se decantan por las Indian o Harley Davidson, del estilo americano, o las Suzuki u Honda, al estilo del motor japonés. incluido España.
Cada hermandad es distinta, con sus propias reglas. «Sí hay división entre motos japonesas o americanas. Las japonesas suelen ser más para viajes o rutas de domingo, mientras que nosotros, que tenemos todas custom americanas, las usamos más en convivencias semanales, no tanto en viajes largos», explicaba un miembro de un motoclub australiano, que se ha expandido por distintos países.
Motoclub Caminos de Madrid
Y aunque los motoclubs sean grupos sociales, con gran compañerismo, no quita que, como en cualquier otro club o grupo social, existan asperezas con otros motoclubs. «Simpatizamos con unos más y con otros menos. Cada motoclub es distinto», explicaba un miembro de uno de los clubes.
Por su parte, José Javier Landa, del motoclub Caminos de Madrid, daba su visión: «Nosotros de vez en cuando quedamos con otros clubes y hacemos salidas conjuntas y los invitamos a nuestros eventos. No tenemos ningún problema».
Rivalidades entre grupos
Por su parte Agustín Ollero, afirmaba: «Los grupos más conocidos sí tienen rivalidades, pero estos representan solo el 1%. La gran mayoría de grupos no tenemos ninguna rivalidad», en lo que se contrastan perspectivas variadas sobre las rivalidades.
La imagen «mala» de los moteros, no es más que una cosa que nos ha querido transmitir la gran pantalla; y nos lo afirman ellos mismos: «No nos hemos sentido nunca discriminados, todo lo contrario, en la mayor parte de los casos cuando la gente nos ve, les causa bastante simpatía, parece que les mola el rollo, ¿sabes?», comentaba uno de los moteros. Así lo confirmaba Agustín Ollero, el miembro honorario del Motoclub Halcones de Linares « Siempre se acercan a saludar. A la gente le gustan las motos y se alegran al vernos», afirmaba.
No son pocos los años, los miembros, ni las historias que los clubes de motociclismo guardan en la ciudad de Madrid: y que año tras año se mantienen leales a su pasión y camaradería, con una pasión intacta, esparcida por toda España.