Fabricado en la planta de Citroën en Galicia, entre los años 1984 y 2005 se produjeron casi 1,2 millones de unidades de un coche todavía muy usado en la España rural. Llegó a costar unos 8.000 euros, hoy ya se cotizan en 4.000. El coche de su novia pescadera en la primera entrega, Torrente, el brazo tonto de la ley