La preocupación ahora es evitar que el precio del litro siga subiendo

Carburantes

El Gobierno preocupado por si las gasolineras aprovechan el descuento en los combustibles para subir precios

Esta ayuda de 29 céntimos para la gasolina y 23 para el gasóleo supone un balón de oxígeno para los conductores

La rebaja fiscal de los combustibles supone un balón de oxígeno importante para los conductores y para los trabajadores de la carretera, que van a poder pagar el gasóleo y la gasolina 23 y 29 céntimos más barato, respectivamente.

Un margen de maniobra que en principio estará en vigor hasta el 30 de junio, aunque ahora el problema es otro, pues la preocupación es que petroleras y estaciones de servicio en general puedan aprovechar este margen de descuentos para ‘hinchar’ los precios y aumentar los beneficios.

Hinchar los precios

En este sentido, hace ya días que la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, declaraba su preocupación ante esta posibilidad, ante lo que anunció una serie de medidas adicionales de control sobre las 12.500 gasolineras existentes en el territorio nacional.

La intención es controlar los precios a pie de gasolinera

Aagesen anunció entonces que había hablado con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que intensificara los controles sobre los precios de los carburantes tanto entre los mayoristas (petroleras) como en las estaciones de servicio.

En este caso, la intención del Gobierno es controlar el precio de los carburantes en toda la cadena de valor, básicamente porque España es un gran productor de carburantes ya refinados a partir del petróleo y apenas importa combustible, por lo cual su intención es controlar desde la entrada del petróleo hasta la comercialización en los surtidores de las gasolineras.

Cadena de valor

La intención es verificar que hasta el cliente final tan solo se repercute el incremento real del precio del petróleo y no se vea perjudicado por la especulación de intermediarios que intentan maximizar sus beneficios, lo que debería ser un control férreo, tal y como ya se está haciendo en Italia o Francia.

Francia e Italia ya controlan sus gasolineras

En el país galo, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció recientemente su intención de controlar medio millar de gasolineras durante el mes de marzo para analizar el precio y los posibles abusos, con la amenaza de multas millonarias en caso de detectar cualquier tipo de abuso.

En Italia, la presidenta Meloni ha puesto en marcha un plan de ayudas de 25 céntimos por litro en paralelo a un plan antiespeculación que afecta directamente a las 21.000 estaciones de servicio del país.