El AVE en paralelo a lo que parece ser un BMW
Insólito
El conductor de un BMW se pica contra un AVE a 300 kilómetros por hora
Este vídeo se ha hecho viral en cuestión de horas, en el mismo puede verse un coche muy potente que se pica contra un AVE a velocidad de locos
Hay veces que no está muy claro lo que algunos tienen en la cabeza cuando cometen determinadas infracciones, que además comparten en redes sociales para que las veamos con total normalidad. Es el caso del conductor de este vídeo que se ha hecho viral en cuestión de horas.
No sabemos si lo habrá grabado antes de que los AVE hayan bajado su velocidad de manera muy importante o antes, pero lo que está claro es que alguien que se pone en paralelo a un AVE en una autopista y acelera hasta igualar su velocidad e incluso adelantarle no está muy bien de la cabeza. De hecho no podemos asegurar que haya ocurrido en España.
Un problema muy serio
En este caso, aplaudiríamos la actuación de la DGT o de la unidad de investigación de delitos contra la seguridad vial de la Guardia Civil si logran dar con este verdadero delincuente de la carretera y le ponen delante de un juez, pues a 300 kilómetros por hora no es que ponga en juego su vida y la de sus acompañantes, es que también está jugando con el resto de conductores que circulan por la misma.
El velocímetro del coche a 299 km/h
Hace unos años, en Alemania, las autoridades se plantearon si mantener sus límites de velocidad libres en determinados tramos de autopista cuando el conductor de un Porsche 911 chocó contra los pilares de un puente a 280 km/h desintegrándose por completo, de hecho posteriormente tuvieron que reconstruir los cimientos del puente al haber sido afectado en su estructura.
Se trata de una verdadera irresponsabilidad contra la que no cabe otra que penas de prisión y multas elevadas, pues alguien que puede permitirse un coche de estas características le sobra en la cartera lo que le falta en el cerebro, sobre todo por el hecho de compartirlo en redes sociales buscando un efímero minuto de gloria que estamos seguros de que puede costarle muy caro.
Hay que tener en cuenta que tal y como explican los especialistas, a partir de los 250 kilómetros por hora el conductor de un coche entra en lo que llaman un túnel sensorial en el que pierde visión periférica y sufre serios problemas para calcular distancias y anticipar las respuestas.