Imagen de uno de los míticos Land Rover del Ejército británico

Fieras del campo

El Ejército británico subasta a precio de derribo sus brutales todoterrenos camuflados

El ministerio de Defensa inglés busca ya sustituto para este mítico 4x4 que se habría quedado obsoleto en materia tecnológica

Hace ya más de 75 años que los Landy, la forma coloquial como se refieren a los Land Rover en el Reino Unido, entraban a servir en el Ejército british, tres cuartos de siglo durante los que han sido protagonistas destacados de conflictos y aventuras en medio mundo, pero hace solo unas horas que el ministro de Defensa e Industria anunciaba que comenzaba su proceso de renovación.

Este proceso incluye la baja de las más de 5.000 unidades que quedan en servicio en los tres cuerpos del Ejército británico, un coche que ha demostrado sobradamente sus cualidades pero que a día de hoy ha quedado algo anticuado para las labores que necesitan los militares.

Un icono del todo terreno

El proceso de renovación debe estar concluido antes de 2030 y los principales candidatos para su sustitución son el Babcock General Logistics Vehicle, un todoterreno preparado a partir de los Toyota Land Cruiser 70, lo que es garantía de fiabilidad absoluta. En este caso incorpora un motor diésel de 2.8 litros y lo último en sistemas de navegación, está disponible en versión larga y corta.

Babcock General Logistics Vehicle, desarrollado sobre un Toyota Land Cruiser

El segundo aspirante es el Thales Hawkei, un vehículo militar producido en Australia para sus tropas que se caracteriza por un blindaje excepcional y por su gran capacidad para llevar armamento.

Thales Hawkei, la opción australiana

La última alternativa sería el GM Defense Infantry Squad Vehicle, un vehículo ligero basado en el Chevrolet Colorado XR2 con motor diésel, la opción más capaz de todas, un vehículo conocido como el nuevo Hummer y que al igual que este tiene como principales cualidades que entra perfectamente en los helicópteros Chinook del Ejército para su transporte.

GM Defense Infantry Squad Vehicle, de la escuela Hummer

Se rompe así una larga tradición de un modelo muy british que comenzó a entrar en servicio en los años 50 para sustituir a los famosos Willys norteamericanos y ha sido considerado una muestra del orgullo patrio británico.

En este caso varias razones han motivado su sustitución, por un lado parece que su blindaje no es muy efectivo y varias familias de soldados fallecidos en combate han denunciado al Ejército, por otro lado esa versión dejó de fabricarse hace una década y hay falta de repuestos y por último el equipamiento tecnológico de comunicaciones satélite no está al la altura de los exigido hoy. La renovación cuenta con un presupuesto de 1.000 millones de euros.

Las unidades retiradas saldrán a subasta pública en el Reino Unido los próximos meses y el precio de partida será muy bajo e irá subiendo en función de la demanda.