La firma ya no encuentra rentabilidad en el mercado chinoIA

Industria

China empieza a 'echar' del país a las marcas europeas que les enseñaron a hacer coches

El mercado chino tiene un volumen superior a los 34 millones de coches anuales, una cifra que atrajo hace años a los fabricantes europeos que ahora se ven obligados a abandonar el país

A finales del siglo pasado y principios de este, China vivió un eclosión económica como no se ha conocido en el mundo, con unas tasas de crecimiento inéditas, una población de 1.400 millones de habitantes que salía de la más absoluta pobreza y entraba en la edad moderna.

Automovilísticamente esto se tradujo en un mercado de más de 30 millones de coches anuales, una verdadera salvajada de la que quisieron sacar partida los fabricantes europeos, que comenzaron a vender coches en el país asiático.

Europa buscaba negocio

En aquel momento China exigió a los países europeos contar con un socio local para poder operar allí, con lo cual la transferencia de tecnología europea a los ingenieros asiáticos fue inmediata.

Casi todos los fabricantes europeos probaron suerte en China

Ahora, 26 años después, las cosas han cambiado y no solo los chinos han aprendido a hacer coches, es que los hacen más rápido y barato que los europeos, lo que está dejando fuera de juego q la industria del Viejo Continente, que además ha perdido ese halo de calidad que tenía frente a la industria local.

Sangría europea

Así las marcas europeas en China están perdiendo ventas año tras año, una sangría que afecta especialmente al Grupo Volkswagen que venden allí la mitad de su producción. Así una de las marcas más rentables del grupo anunciaba esta semana que abandona el país este mismo año tras más de dos décadas allí.

Hablamos de Skoda, una firma que llegó a vender 350.000 coches en 2018 en China y que el último año ha vendido solo 16.000 unidades, pese a fabricar allí, de hecho Skoda ha llegado a producir tres millones de coches en aquel país que ahora abandona.

El Octavia llegó a ser muy valorado en China

Comercialmente no es sostenible permanecer en un país en el que la pinza local de marcas de calidad ha reventado tu competitividad, pues no es rentable vender coches al precio que lo hacen los locales, así de sencillo.

Recordemos que en China excepto BYD, el resto de marcas están participadas por el Gobierno cuando no son propiedad del Gobierno, lo que les permite bajar precios y crear un marco legal beneficioso para la industria local, una pinza en toda regla para las firmas extranjeras.

De hecho son habituales campañas como las financiaciones a interés cero cuando los chinos se compran coches de marcas locales y no extranjeras. Un Gobierno que también ha trabajado conceptos como el orgullo de consumir productos locales.

La marca checa propiedad de grupo Volkswagen ha confirmado su intención de centrar su actividad comercial en otros mercados en expansión como son Turquía, Egipto o la India, lugares en los que todavía los márgenes de rentabilidad justifican su presencia.