Imagen del peculiar vehículo y el invento

Embargo

Los cubanos recurren al mismo carburante que tuvimos que usar en España durante la Guerra Civil

Tal y como explica un mecánico, su coche ha recorrido ya casi 100 kilómetros sin el menor inconveniente por el momento

En Cuba, los problemas de combustible derivados del embargo de los Estados Unidos y de las políticas socialistas están obligando a buscarse la vida como pueden para seguir usando sus automóviles.

En este caso, tal y como explica este mecánico cubano, emplean una vieja solución de la que habían oído hablar pero que nunca habían puesto en funcionamiento.

Carbón de barbacoa

Se trata de los coches movidos por carbón, una tecnología que se usó en España durante la Guerra Civil y la posguerra. Aquí fueron conocidos como coches de gasógeno, con un funcionamiento relativamente sencillo.

Así repostan el depósito del coche

El sistema no es muy complejo: para hacerlo funcionar hay que añadir una caldera que se coloca fuera del coche en la parte trasera. Esta caldera funciona quemando carbón vegetal, lo que le permite emitir un gas que es combustible y que hace que funcionen los motores de gasolina habitualmente.

Un gas explosivo

En este caso hay que tener en cuenta que la potencia se reduce de manera significativa respecto a un motor de gasolina. Los cálculos indican que hasta un 40 %, pero también hay que tener en cuenta que el carbón vegetal es abundante incluso en la isla. En este caso, una de las mayores limitaciones es que los coches ven reducida su velocidad máxima a 80 kilómetros a la hora, pues este tipo de carburante no puede hacer mucho más.

En cualquier caso, estamos ante una muestra más del ingenio de los ciudadanos de la preciosa isla del Caribe que algún día volverá a la normalidad.

Ahora, convendría saber cómo de contaminante es esta nueva tecnología pues, según vemos, no parece preocuparle demasiado las emisiones o si el vehículo está dotado de algún tipo de sistema de catalización. El conductor reconoce haber circulado ya un centenar de kilómetros sin el menor problema de ningún tipo en el coche.