Más allá del delito, saber sacar gasolina del depósito de nuestro coche puede sacarnos de un apuro

Seguridad

El truco que usan los ladrones para sacarle el combustible a los coches

La subida de los precios de los carburantes los ha convertido en oro líquido, por lo que se han disparado los robos

Hace solo unos días era la Policía Local de Madrid la que mostraba su preocupación por el incremento de robos de combustible en los automóviles, algo lógico si tenemos en cuenta los disparatados precios de los carburantes.

En este caso el modus operandi es muy parecido, con una goma larga que introducen al depósito para sacar el carburante, afortunadamente muchos coches modernos llevan sistemas para evitar este robo, como compuertas de seguridad que impiden la entrada de la dichosa goma.

Metodos de seguridad

Este vídeo de internet va un paso más allá y muestra cómo están sacando carburante de los coches, para ello usan una goma a la que colocan un bote como los de champú en el extremo contrario al que introducen en el depósito.

El bote hace de bomba para extraer el carburante

De esta manera el pequeño bote hace las funciones de bomba de succión y va sacando el carburante poco a poco, que posteriormente van echando en algún tipo de recipiente de mayor capacidad.

Una bomba improvisada

Se trata de una operación sencilla que los ladrones hacen en cuestión de minutos y de una manera relativamente sencilla. Mucho peor es lo que está ocurriendo en las áreas de servicio y gasolineras donde paran a descansar los camiones, donde también se están repitiendo los robos con mucha frecuencia y en este caso hablamos de cientos de litros sustraídos.

Se trata de un problema de inseguridad que ya denunciaban los transportistas hace tiempo, pues los ladrones no dudan en asaltarlos sin problemas aunque pongan en riesgo su integridad física sin apenas protección ninguna, pues la falta de agentes de la Guardia Civil de Tráfico provoca que las áreas de servicio no estén apenas vigiladas.

De hecho habitualmente optan por convertir las cabinas en cajas fuertes con ellos mismos durmiendo dentro para evitar que los ladrones puedan acceder al interior, pero sí les roban la carga.