Imagen del Bugatti Veyron camino del desastre

Insólito

Estrella su Bugatti de un millón de euros para cobrar el seguro y le pillan por la grabación de un niño

La historia es muy conocida en el mundo de los seguros de automóvil al quedar todo recogido en un vídeo de segundos de duración

La historia que las redes sociales han vuelto a sacar a la luz no es nueva, pero sí es muy desconocida. Los hechos ocurrieron en 2009, cuando un norteamericano compró el que era por entonces uno de los coches más exclusivos y caros del mundo: un Bugatti Veyron.

Hablamos de un coche de 1.001 caballos que tenía un precio superior al millón de euros y que fue fabricado por el grupo Volkswagen con un objetivo: superar los 400 kilómetros por hora y convertirse en el coche más rápido del mundo.

Salvaje, sin más

La historia está protagonizada por un empresario norteamericano, el señor House, que decidió invertir un millón de euros para comprarse una unidad de este exclusivo automóvil.

El niño recogió el instante del accidente

Desafortunadamente el propietario sufrió un accidente que terminó con el coche siniestro total al caer a un lago cuando circulaba por una carretera cercana, en teoría el problema ocurrió cuando tuvo que esquivar un pájaro y perdió el control del vehículo, que terminó sumergido en el agua.

Un accidente sospechoso

El empresario había tomado la precaución de asegurar el coche por el doble de su valor de compra, algo relativamente habitual en este tipo de coches que no tienen un valor real de mercado, sino que muchas veces se venden en subasta a precios astronómicos.

El operario de la grúa remolca el coche

El conductor llegó a cobrar el importe del seguro, pero no contaba con el vídeo que había realizado un niño desde su coche ante lo complicado de ver un Bugatti Veyron en circulación, algo insólito si tenemos en cuenta el número de unidades que se han vendido en el mundo, solo 450.

Un caso insólito

Nadie contaba con que el vídeo llegara a manos del seguro, que terminó por denunciar a House, que tras un proceso judicial que duró años admitió su maniobra para estafar al seguro y fue condenado a un año de cárcel y a devolver el importe íntegro de la indemnización a la compañía de seguros.

Uno de los casos más insólitos y mediáticos al que se ha enfrentado el peculiar mundo de los seguros de automóvil, que están costumbrados a ver fraudes de todo tipo a diario.