Imagen de una de las cajas utilizadas por los ladrones
Delincuencia
Pillan en una autopista española a dos ladrones usando el método de la caja para robar coches
Los hechos ocurrieron en una de las autopistas más peligrosas de toda Europa, que desafortunadamente se encuentra en España
En solo unos años, España ostenta el dudoso mérito de tener una de las carreteras más peligrosas de toda Europa, se trata de una autopista en la que incluso los agentes encargados del orden recomiendan no parar en determinados lugares por sentirse impotentes para actuar contra las bandas organizadas que allí operan.
Lo mejor es no parar
Hace solo unas horas que detenían en la misma a una pareja de delincuentes que llevaban tiempo haciendo de las suyas con un método de robo que no por habitual deja de sorprender a los que lo sufren, pues no es muy conocido.
Aprovechan a desvalijar el coche cuando el conductor está pagando
En este caso se trata de un método electrónico que se basa en el uso de inhibidores de frecuencia que bloquean las llaves de los propietarios.
De esta manera suelen utilizarlos en las gasolineras, de forma que cuando el propietario ha terminado de repostar y cree cerrar la puerta del coche con la llave a distancia, el inhibidor hace que la puerta siga abierta.
Una caja muy potente
A partir de aquí todo es coser y cantar, el ladrón no tiene más que acercarse al coche, abrir la puerta y llevarse todo lo que encuentra dentro. Los Mossos de Esquadra han detectado también el uso de estos aparatos en áreas de servicio cuando el propietario del vehículo trata de cerrar el coche para tomarse un café.
Los hechos ocurrieron en la AP-7 y para evitarlo las fuerzas de seguridad recomiendan a los conductores que cuando quieran cerrar su coche se cercioren de que realmente lo han dejado bien cerrado, aunque tal y como explicaron en su momento los Mossos, estas bandas prefiere evitar usar la violencia, pero que nadie dude de que la usan si es necesario.
La clave está en lograr que las víctimas se paren en algún lugar para robarles
Se trata de verdaderas mafias que llegan de Francia a diario, cometen los delitos y vuelven a Francia, habitualmente en coches de alquiler.