El precio de los combustibles sigue siendo un disparate
Combustible
Los coches diésel firman su certificado de muerte; ya es más caro conducir uno de gasóleo que uno de gasolina
Si alguien hubiera anticipado lo que iba a ocurrir en el sector de los carburantes hace solo una década, le hubieran tomado por loco
Cuando parecía que la crisis del gasóleo estaba encauzada, las cosas nuevamente se ponen feas; en este caso, tras aflojar tanto el precio del barril de petróleo como el del litro de carburante, el Brent parece haber vuelto al peor de los escenarios posibles al volver a superar los 100 euros, una circunstancia que no ayuda en nada a la situación internacional.
Esto ha provocado que los carburantes se hayan disparado en precio, aunque lo que realmente llama la atención es que el gasóleo, que era unos 10 céntimos más barato que la gasolina, sea ahora 35 céntimos más caro, una situación que deja a los coches diésel fuera de juego por completo.
Los diésel, en fuera de juego
El problema es que en su día se hablaba de que los coches diésel gastaban hasta un 20 % menos que los coches de gasolina, teniendo en cuenta el diferencial de precio y el inferior consumo de los coches diésel, una ventaja que a día de hoy se ha comido por completo el incremento del precio del gasóleo.
La evolución del precio del gasóleo es insostenible
Según está, el panorama parece muy complicado para que las cosas vuelvan a ser como eran. A nadie más que a los conductores y transportistas parece interesarle que el gasóleo vuelva a su precio original. Hace ya años que Bruselas inició su campaña a favor de la desaparición de los coches diésel.
El gasóleo es 30 céntimos más caro
El precio medio del gasóleo en España es de 1,86 euros por litro, lo que significa que aún se cobra a 2 euros en muchos surtidores. Mientras que la gasolina cotiza a 1,54 euros, nada que ver con el precio antes de comenzar el conflicto de Irán, cuando el litro de gasóleo costaba de media 1,44 euros, mientras que la gasolina superaba ligeramente los 1,50 euros.
El gasóleo va camino de convertirse en un carburante industrial
En principio, la fuerte demanda internacional de gasóleo y que su refinado sea más caro y complejo que la gasolina están detrás de este diferencial de precio a favor de esta última; lo único que puede salvar hoy al gasóleo es que se trata del combustible más utilizado por los transportistas y con finalidad profesional, lo que lo hace casi imprescindible y está disparando la inflación en España.