Nissan Skyline utilizado durante la película 2 Fast 2 Furious

Motor

Encuentran el Nissan Skyline de Paul Walker en 'Fast & Furious' después de dos décadas

Tras años de múltiples teorías, que afirmaban que el coche había sido destruido o desguazado, resulta que la realidad era totalmente diferente

Casi dos décadas más tardes, uno de los mayores misterios relacionados con la saga de Fast & Furious ha sido finalmente resuelto. Y es que el Nissan Skyline GT-R R34, conducido durante la segunda entrega de la saga por el fallecido Paul Walker, ha sido encontrado, poniendo fin así a años de especulaciones.

Pese a las múltiples teorías de afirmaban que el coche había sido destruido, desguazado o que simplemente había desaparecido, la realidad era totalmente diferente. Y es que el vehículo que realmente condujo el actor durante el filme se ha encontrado todo este tiempo en el salón de la casa de un coleccionista privado en Noruega, perfectamente conservado.

Este hecho se ha dado conocer después de que la empresa alemana ChromeCars, especializada en la adquisición de coche históricos del cine, anunciara que lo había comprado. La compañía afirmó que el coche había quedado lejos del ojo público a partir de 2008, año en el que fue vendido a este aficionado noruego, quien lo guardó como pieza central de su gran salón, dándole solo pocos kilómetros de recorrido en todo este tiempo.

El coche original

Durante la película se emplearon varias réplicas para grabar las diferentes escenas de acción. En este sentido, el coche que Paul condujo durante la mayoría del filme fue el conocido como «Principal Number One», que es el que ha sido recientemente encontrado. Además, este fue el único verdaderamente matriculado de entre todos los modelos iguales que se usaron para el rodaje.

Para confirmar que se trataba del modelo original, durante tres años se realizaron numerosas inspecciones técnicas de cara a comprobar que era el vehículo pilotado por el propio Paul Walker. De hecho, el propio Craig Lieberman, uno de los productores de las dos primeras películas de la saga, fue el encargado de corroborar que, efectivamente, era el ejemplar real.

Está por ver qué futuro le depara al vehículo, ya que los coches originales de las películas Fast & Furious están alcanzando cifras muy elevadas en diferentes subastas. De este modo, el Nissan Skyline GT-R R34 de Paul Walker podría convertirse en uno de los más caros si termina ofreciéndose al público, sobre todo tras pasar casi 20 años como si fuera un mueble de salón, sin haber sufrido daños.