Las Zonas de Bajas Emisiones han llenado de coches los desguaces

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El truco de los ayuntamientos para saltarse los tribunales y volver a poner en marcha las Zonas de Bajas Emisiones

Las ZBE están más cuestionadas que nunca tras ser tumbadas por los tribunales, pero los ayuntamientos están buscando resquicios legales para volverlas a desplegar

Madrid o Barcelona son los mejores ejemplos de lo que está pasando con las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en España; ambas ciudades se han convertido en abanderadas de las bajas emisiones y fueron las primeras en poner en marcha las mismas en nuestro país y han apostado por esquivar las sentencias judiciales que las han declarado ilegales.

En el caso de Madrid, basta con ver lo que ha ocurrido recientemente con el Tribunal Supremo de Justicia, que no ha admitido a trámite el recurso presentado por el Ayuntamiento a una sentencia del año pasado en la que las declaraba ilegales por la repercusión económica que ha tenido su puesta en funcionamiento sobre los conductores y sobre el comercio.

Atajos legales

La puesta en marcha de las ZBE debería haber llegado acompañada de un estudio económico que no existió, motivo más que suficiente para justificar la sentencia derogatoria.

Ya ocurrió algo similar cuando, al poco de llegar José Luis Martínez-Almeida al Ayuntamiento de la capital, tuvo que reinventar las ZBE dejadas por la alcaldesa del PSOE, Manuela Carmena, que ya entonces estaban judicializadas. En aquel momento eran conocidas como Madrid Central y pasaron a llamarse Madrid 360 con el PP.

Las Zonas de Bajas Emisiones están amargando la vida de millones de españoles

En Barcelona, una sentencia del Tribunal Supremo del 2 de noviembre de 2023 también confirmaba la anulación de las Zonas de Bajas Emisiones, lo que obligó al Ayuntamiento a replantearlas por completo y volverlas a poner en marcha, cambiando incluso el nombre, pero suelen clonar las condiciones de aplicación y su funcionamiento. De hecho, allí estuvieron 'paradas' durante algunos meses hasta que fueron modificadas mediante las ordenanzas municipales.

Con las ZBE de Madrid anuladas, queda por ver qué pasa con las multas

Pero no son casos únicos, el resto de las ciudades españolas con ZBE en marcha las tienen judicializadas y están pendientes de sentencias que normalmente dan la razón a los conductores, pero podemos decir que los ayuntamientos se ‘saltan estas sentencias a la torera’ para volver a ponerlas en funcionamiento bajo otro nombre y con supuestos cambios en su funcionamiento que no son tales pero les permiten saltarse la sentencia.