Una pareja de guardias civiles en un control
Carretera
Un guardia civil revela el detalle en el que se fija para parar a un coche
Basta un vistazo para identificar un coche que puede estar cometiendo una infracción por un detalle en el que pocos reparan
En España hay unos 9.000 agentes de la Guardia Civil de Tráfico que se dedican a patrullar carreteras en busca de infractores y con el objetivo de mejorar la seguridad en las carreteras españolas, aunque muchas veces caigan en la mera recaudación.
Entre estos, unos 2.000 patrullan a lomos de las motocicletas de la Guardia Civil, vehículos que se suman a un parque móvil de más de 5.000 unidades en sus diversas modalidades.
Tráfico rodado
En este caso un agente de Tráfico revela que más allá de los controles en los que paran a los conductores por su aspecto o por posibles síntomas como puede ser la alcoholemia, en carretera a lo largo del día van fijándose en miles de vehículos para descubrir situaciones irregulares o infracciones.
Las suspensiones hundidas, un indicio muy claro
Tal y como explica los cambios de carril bruscos son extremadamente sospechosos para ellos, pues denotan nerviosismo al volante, lo que puede ser un indicio claro de un delito o una infracción. Revelan además otro detalle en el que los conductores normales no suelen fijarse, y es que la suspensión de un coche dice mucho sobre el mismo.
Ojo a la suspensión
Cuando un coche va muy hundido obviamente es un detalle que no pasan por alto y que sirve para encontrar infractores al volante.
Se trata de un indicio que ya hace años permitiría descubrir a los agentes la caravana de la muerte de ETA, que traía a Madrid furgonetas cargadas de explosivo y las pararon en Zaragoza precisamente por eso, porque las suspensiones iban hundidas.
El exceso de peso se detecta muy fácil por la suspensión
Cuando un coche va así, con la carrocería muy cerca del suelo, lo habitual es que esté superando el límite de peso que puede llevar, lo cual ya supone una infracción grave, a lo que podría sumarse otra infracción en función de la carga que lleve, que podría ser ilegal, por lo que ir con el coche hundido es un indicio habitual de infracción para los agentes.