El carnet de conducir tal y como lo conocemos ahora
Tráfico
Cambios en el permiso de conducir: llevarlo en la cartera ya no será válido
Se avecinan cambios importantes que afectan al carnet de conducir de los conductores españoles a corto plazo
Este mismo año, el nuevo carnet de conducir debería entrar en funcionamiento en algún país de la Unión Europea, mientras que todavía no está claro, pero puede que España tenga que implantarlo a lo largo del año que viene.
Se trata de un carnet de conducir homologado en todo el territorio comunitario que llega para sustituir al permiso de conducir actual, toda una revolución por varios aspectos que afectan tanto a su funcionamiento como a su formato.
Cambios de forma y fondo
En el apartado de funcionamiento, la principal novedad del nuevo permiso de conducir es que supone la actualización y homologación de varias normas de calado en toda Europa. Así, se trata de unificar criterios básicos como los límites de velocidad y la tasa de alcoholemia, al menos dentro de unos baremos mínimos y máximos que permitan homologarlos en todo el territorio comunitario.
Unificar límites de velocidad no será sencillo si tenemos en cuenta excepciones como Alemania
Además, el nuevo permiso de conducir llega con la intención de endurecer las sanciones en toda Europa, de manera que las multas puedan cobrarse siempre, independientemente del país en el que nos las pongan. Algo que no ocurre ahora, pues la realidad es que existe bastante impunidad con los conductores que no pagan las multas que les han puesto en otros países.
Más y mejores multas
Por último, lo más llamativo: el nuevo formato de carnet de conducir, que no va a ser ni de plástico ni de cartón; en este caso va a ser virtual, es decir, un carnet de conducir digital que los conductores deben llevar en el teléfono móvil o en la tablet, pero en ningún caso en la cartera, tal y como ha sido hasta ahora desde hace décadas.
El carnet de conducir será único y digital
Tras las quejas de algunos países comunitarios, parece que Bruselas va a permitir que algunos mantengan el formato físico de manera temporal en paralelo al virtual, pero no está claro si España está entre ellos ni si lo va a solicitar.