No hacen falta estudios para comprobar el estado de las carreteras

Infraestructuras

El estudio que gusta al Gobierno: en las carreteras no hay socavones, son un invento de la IA

Aunque la DGT no lo quiera reconocer, el deficiente estado de conservación de las carreteras españolas provoca accidentes a diario

Hace algo más de un año que la Asociación Española de la Carretera (AEC) lanzaba un estudio demoledor sobre el estado de las carreteras españolas en el que cifraba el déficit de mantenimiento en más de 13.000 millones de euros.

Esta empresa lleva haciendo el estudio cada dos años desde 1985; inicialmente se realizaba con metodología visual, con la colaboración de expertos que analizaban determinados tramos de carreteras. El año pasado, por primera vez, AEC introducía el uso de la Inteligencia Artificial (IA), una tecnología tan precisa en cualquier campo que se usa incluso para operaciones quirúrgicas.

La precisión de la IA

El estudio reflejaba un problema estructural en muchas carreteras, que literalmente se habrían hundido por el peso de los vehículos que circulan a diario por ellas, especialmente los camiones.

El problema es que el paso de vehículos ha provocado roderas

De hecho, no hay más que circular por autopistas como la A-1 o la A-6 para comprobar que la realidad supera al estudio, pues hay tramos en los que directamente los conductores tienen que circular por el carril izquierdo porque el derecho está impracticable. Además de socavones, tiene roderas y surcos por donde circulan las ruedas de los camiones.

Grietas, roderas y surcos

El uso de la Inteligencia Artificial permitió a la AEC pasar de analizar 300 kilómetros de carreteras a 4.000, por lo que estaríamos ante una de las oleadas más completas que se ha llevado a cabo en la historia.

Ahora, un nuevo estudio, en este caso de la consultora Euroconsult, lo echa por tierra, pues explica que el citado informe recoge algunos errores en su realización por culpa de la Inteligencia Artificial. El problema es que la IA estaría confundiendo simples sombras de la carretera con socavones o con desperfectos.

El estudio confundiría sombras con socavones

El estudio llega a decir que las cámaras que están instaladas en el interior de vehículos para auscultar el estado de las carreteras no pueden ‘verlas’ correctamente al estar ubicadas dentro de vehículos y por los reflejos que producirían el parabrisas y otras circunstancias, lo que causaría malinterpretaciones.

Critica además que la IA no es capaz de diferenciar entre la zona de la calzada destinada a la circulación de los vehículos y la parte exterior en la que se ubica normalmente la acera o el arcén.